viernes, 30 de enero de 2015

¿De veras?


Hoy me llevaron un plano arquitectónico al negocio de mis padres. Ya me habían pedido que lo firmara como Director Responsable ante Obras Públicas. No me gané ni un centavo, el precio de una buena amistad, y algún favor para cobrar después sin duda.
Un proyecto que, tengo que decirlo, me gustó mucho por su distribución, por tener una forma no convencional (por no convencional me refiero a no rectangular), una fachada muy moderna y por lo tanto, fácil de construir, lo que se aprecia en estos tiempos de austeridad. Es una vivienda de dos recámaras con dos baños, sala comedor, cocina y cuarto de lavado / servicios. Hay un cubo de escaleras listo para cualquier ampliación.
El terreno es de 27 metros de frente, cosa poco vista en una ciudad como esta, y con un fondo de 28 metros. Me acordé de Richard Neutra, y sus espacios en una planta, horizontales y ultra modernos, tantos años atrás. Pero hasta aquí ya no hay duda que sabemos lo que nos falta, igual de molesto cuando tenemos la lista del súper y llegamos a la casa y no compramos ese artículo de primera necesidad.
La casa que vi no tenía cochera. No me la creí al principio. Sucede que la forma llama a la función y en un terreno tan grande, la cochera puede servir de almacén de herramientas, o de cuarto para guardar los detergentes, los trapeadores, los triques, las cajas de archivo muerto del negocio u oficina.
Faltó ese espacio para un automóvil, de cuatro metros de frente  por cinco y medio de fondo. O para dos automóviles, de seis por seis metros.
O igual prolongar una losa desde donde termina la vivienda y apoyarla en el otro lado con dos columnas de veinticinco por veinticinco, y el suelo que sea un firme de cemento pulido.
El automóvil no es su majestad, el automóvil es.

Enriquece.

Doy gracias a mi buen amigo y camarada Paco, su plática sobre cine, que es el último reducto de mi cordura. También le agradezco su compasión y capacidad de indignación, dos cosas que son cada día más escasas, sobre el problema de los estudiantes.
 

miércoles, 28 de enero de 2015

El aforismo del día.



El jefe es Chum Lee.
Es el aforismo del día.



En la madre.

Algo que odio es ir a las oficinas de gobierno. Aunque hay que decirlo, últimamente las oficinas burocráticas tienen mejor atención y calidad, incluso lucen más limpias, que muchas empresas privadas. Alguna vez fui al SAT, y me sorprendió ver un ejército de chicos y chicas en chamarras azul marino, pantalones caqui, y el abominable gafete tamaño familiar al pecho, esto último capricho de la norma ISO:9001.

Pues se vuelve a ofrecer y siento un temblor en el cuerpo. Pero al mismo tiempo curiosidad. Tal vez la chica de la ventanilla se parezca a la camarada Jill, y a la entrada de la oficina burocrática hay un pedestal con un busto de Lenin, y en la pared del fondo una foto de Ho-Chi-Minh, o ya de perdida un calendario 2009 con las fotos en doble carta de los próceres de la Revolución Sandinista.

Pero no. Igual y la decoración de la oficina burocrática son catálogos de Avon, posters motivacionales y un libro de Carlos Cuahtémoc encima de un escritorio (¿en serio?). Igual la empleada de la ventanilla se parece más a Carmelita Salinas, o a la Paquita. Y al llegar, antes de decir palabra, me pide diez juegos de copias, que la espere, porque ahorita está lonchando, y que mejor regrese el lunes, a primera hora joven, porque me mandaron llamar del sindicato y hay que ir a un mitin del PRI. 
Nada me daría más miedo, pero de todos modos hay que ir.


domingo, 25 de enero de 2015

Tan tarde se hizo.


Una escena memorable y sublime en la película de Ripstein "El Crimen del Padre Amaro". Un sacerdote, el padre Galván, abre la puerta metálica de tablero Prolamsa y Cristal esmerilado, pintada en aceite (¿dónde habré visto yo esas puertas?) y dice "abran paso señores, abran paso". Tiene en sus manos una charola desbordando de chiles rellenos. El atildado padre Galván presume su habilidad para cocinar. El Padre Amaro, sonríe. Una discusión entre el Padre Benito y el Padre Natalio (el increíble Damián Alcázar) y Galván interviene. "No eches a perder el convivio Natalio, la podemos pasar muy bien". Domingo en la tarde, como una vez a la semana.
Una película en blanco y negro, limitaciones de la televisión abierta así sea digital. Y vemos un sillón, que ya habíamos visto, y frente a él, un montón de envases vacíos de cerveza Victoria. Al Padre Galván se lo llevan en brazos, lo sacan de la casa del Padre Benito, ahogado, hasta las chanclas pues.
Ya me imagino una reunión de chicos EXATEC, en Ciudad Valles, o en Veracruz o en Tampico.
Algún Galván que llegue por ahí, y de repente en medio del convivio pida sus chilitos rellenos y sus cervecitas, nada malo con eso, lo que sí es el exceso. Surrealismo puro y sublime.
Nunca, por miedo y por pena, he ido o iré a una reunión de egresados del Tecnológico de Monterrey. Igual y jamás lo haré. ¿Comerán chilitos rellenos y se tomarán una cervecita Victoria helada? ¿O les dará por ir a un lugar de ésos, Burger King, Tony Romas, Pizza Hut?
Nunca lo sabré, mientras siento antojo por esos chilitos rellenos, pero mejor con una coca cola light.

jueves, 22 de enero de 2015

La vuelta.


Mientras estoy en la tienda de mis padres pienso un poquito en los pendientes: leer a Peter Senge cada vez más, buscar algún curso corto en Campus Tampico, el CPU descompuesto, o los CPU's, mi plotter, mis miedos.
Tranquila la tienda hoy en medio de tantas cosas: el despido del Comisionado Castillo, la nominación de la Tuta como "figura mediática" (ora resulta), un artículo de la revista Proceso sobre la reina de los videoclips Ivonne Álvarez, el pleito entre dos ratotas pachonas del estado de Chihuahua, que le dan mal nombre a ese lugar de gente buena y honesta, que más me parece un distractor del gobierno ante lo de la casa ésa de Ixtapan.
Fui y vine de la casa a la tienda, el técnico me habla de otro plotter que tuvo la oportunidad de reparar, tal vez por plática o para lograr que sienta  confianza. Yo confío pero me impaciento cuando me dice que apenas van a encargar la refacción.
Y  pues no me queda nada, solamente agradecer a mis padres el apoyo en este momento en que las máquinas me fallan, un plotter y un CPU, y siento que el mundo se acaba, que el culpable es Skynet, que James Cameron tenía razón, que el Día del Juicio Final se acerca.
Pues ya es mucha pinche coincidencia que se me descompongan tantos aparatos y pasen tantas, pero tantas cosas malas, en este mi querido y amado país, pero que me cuesta tanto, tanto amar.

miércoles, 21 de enero de 2015

Asuntos incompletos.


Por fin se rompió la banda de una impresora de planos (o plotter) HP que compré con mucho orgullo y mucha esperanza en mi profesión, allá en marzo de 2005, en medio de la terminación de un contrato de siete meses en SEDESOL, donde gané muy poco dinero, que para mí fue una fortuna en esos lejanos años, y que sabiamente usé para comprar el mencionado aparato.
Casi diez años, y la banda se ha roto, la impresión, pues, ya no funciona. Me siento apaciblemente cansado, tal vez con algo de miedo pues no sé que puede venir.
Ya detecté un negocio de servicio de cómputo, y espero resolver este problema a la brevedad. Igual puede aprovechar el técnico, que forzosamente tiene que venir a domicilio, en llevarse los dos, o un CPU de los que se echaron a perder (disco duro, falla eléctrica, quién sabe) el sábado.

Quiero pensar en Dios, que me ayude con lo que viene, pues siento que no puedo. Ojalá mi gran y querido Plotter HP 130, invaluable para un arquitecto como yo, pueda tener arreglo y durar al menos otros cinco años más. O muchos más.

Les ruego a mis queridos lectores recen un poquito por mí, pues siento que esto que pasó es una mala, muy mala señal.
Siento miedo y pues...

lunes, 19 de enero de 2015

Ni pensarlo.


Por ahí se comenta la idea de que un grupo de ciudadanos desea que el Rector del Tecnológico de Monterrey, David Noel, se postule como candidato a la gubernatura de Nuevo León. Por más que digamos sí se puede, por más que digamos que todos los sueños se pueden cumplir, por más que digamos que las batallas más difíciles son para los soldados más fuertes.
 
 
Desde aquí opino que por más que quieran, no se va a poder. La realidad es que este gran personaje está destinado a una campaña testimonial. En México las campañas se ganan con dinero, no con ideas. En México los partidos como el PRI o el PAN tienen mucho más espacio en radio y televisión que todos los demás partidos, y a no poder contratar tiempo en radio y televisión, la desventaja se vuelve evidente.
Así, por más buenas ideas, por más pulcritud moral que tenga Don David, por más gente buena y honesta que haya en el bello Nuevo León, por más voluntad que se tenga, no se va a poder.
 
Porque en México las elecciones no las gana la gente buena y honesta, con pulcritud moral, con buenas ideas. En México, las elecciones se ganan con dinero, comprando votos, y las ganan los hijos de la chingada, los hijos de Puta, no la gente buena y honesta.

sábado, 17 de enero de 2015

La realidad es.


Soy pobre.

No he comido bien en ¿qué será? varios años, ya ni para qué contar.

En la noche, ya no aguanto el ruido de los balazos, la música de banda a todo volumen, el motor de las camionetas, los gritos.

Estoy enfermo. Vueltas y vueltas, y me dicen que me espere, que las medicinas no han llegado.

Me gana la desesperación, la rabia, y en las mañanas, me gana la apatía  la desesperanza. Pero en la calle escucho que uno es pobre porque no quiere trabajar. Que lo de ser jodido es un mito genial, palabras de un tal Pedro Aspe, que no se ni quién es ése. Pero no es un mito genial, es mi vida, mi realidad, todos los canijos días sufriendo, aguantando.

Pero eso sí. Los de SEDESOL ya me dieron mi tele.
Mi tele de plasma.

Y ya me dijeron, que nos está yendo re bien.
Yo agarro mi tele, y no sé por qué, pero siento mucho coraje, ganas de llorar.
No puedo ni pagar la luz, y no he comido bien en ¿qué será? varios años, ya ni para que contar.

miércoles, 14 de enero de 2015

Y qué hubiera sido.


Me ha ganado la desesperación y el montón de cosas que hacer. Me ha ganado la rutina y la presión, no sé si el exceso de trabajo, pero el trato con la gente, que no deja de cansarme, las filas en el banco, los trámites, la falta de sueño, de una alimentación que puede ser mejor.
El sábado en la noche reventé. Dos computadoras tipo PC que tenía en la planta baja de la casa, en un remedo de estudio para Arquitecto que mi padre arregló, con vitropiso, baño, texturizados y acabados. Las dos computadoras se echaron a perder y no sé todavía por qué.
Me puse a llorar.
También se echó a perder un sillón ejecutivo, pero ese sí, con justificación. Tantos años, desde el 2004 más o menos, en que ese sillón fue mi fiel compañero de tantos trabajos de dibujo arquitectónico. Noches completitas, sí, completas de trabajar, dibujar, corregir e imprimir. Y al otro día en la oficina del municipio, como si nada hubiera pasado.
Desde octubre de 2007, también después de noches completas sin dormir, al negocio al otro día temprano.
 
Lloré y reventé esa noche de sábado, tanta acumulación de presión y de trabajo, todo el santo mes de diciembre abriendo y cerrando el negocio, sin salir a comer a mediodía, sin cena de navidad, sin cena de año nuevo, pues no hay ganas y no hay qué cenar.
 
Pero el domingo pensé que todo iba a cambiar. Después de una larga mañana que termina a las tres de la tarde en el negocio, fui a comerme unas naranjitas y tomar unas cervezas.
 
La tarde pasó viendo "Los calientabancas", con Rob Schneider, y "¿Qué pasó ayer?" mientras me sentía tranquilo y sosegado. Una vuelta a un restaurante bar de la colonia obrera, luego a un bar del centro, dos hot dogs, y luego, una patrulla de la policía del estado de San Luis Potosí, se alinea en mi banqueta.
Escucho los gritos de "levanta los brazos" unas cinco veces y luego seis policías armados con metralletas, me hacen cajón. El jefe de grupo, un chaparrito de pelo recortado, me dice "agacha la cabeza no levantes la vista" y me pone los brazos en la caja de la pick up Cheyenne de doble cabina. Me quita el celular, la cartera y el bolígrafo, y después de unos cuantos minutos de volver a decir "agacha la cabeza" me devuelve el celular, el bolígrafo y la cartera, sin los ciento veinte pesos y monedas que calculo traía, al menos.
El chaparrito me vuelve a decir "ya vete a tu casa".
 
Yo volví a llorar por la rabia, por mi pinche desempleo, por la inseguridad, por la policía estatal ladrona y corrupta, por mis computadoras descompuestas, por instituciones corruptas como el INE donde todo está arreglado, por instituciones corruptas como la Policía, donde todos son una mierda, por mis llamados de ayuda a compañeros de generación, maestros, conocidos, que no llegan. Volver a llorar por los amigos que no existen, por el odio en mi corazón, mi mala leche, mis miedos y mi hartazgo.
Y al otro día, al negocio de mis padres, como si nada hubiera pasado.
De todos modos ya reventé.

viernes, 9 de enero de 2015

Algún día.


Algún día hay que ver "A love song for Bobby Long", que en México se exhibe en televisión como "Secretos del Pasado", con John Travolta y Scarlett Johansson. La película es del año lejano, pero para mí no tanto, 2004. Travolta interpreta a un ex profesor universitario, con un penoso pasado, que se va a vivir a Nueva Orleans con un joven y fiel asistente de enseñanza que busca el apoyo de su profesor en la escritura de una novela sobre la vida de éste.
Sin embargo Travolta, y su joven discípulo Lawson, interpretado por Gabriel Macht, se la pasan leyendo libros y bebiendo en una casa que aparentemente Travolta (Bobby Long) hereda de una de sus ex parejas, una cantante de Jazz de nombre Loraine, que ha fallecido recientemente.
Sin embargo, a la historia se suma Scarlett Johansson, hija de Loraine, que llega a habitar la casa que perteneció a su madre. Bobby Long y Lawson convencen a la chica, de nombre Purslane, que su madre le heredó la casa a los tres en partes iguales, aunque en realidad ella es la única heredera y Bobby y Lawson solamente tienen permiso para habitar en la vivienda un año.
En el ínter, se forma una familia un tanto peculiar, llena de tensión y conflicto.
La película se disfruta entre música country, jazz, cigarrillos, Nueva Orleans, mucho alcohol, y mucha, mucha buena literatura. Sin duda alguna le película nos hace pensar sobre la enorme riqueza literaria y cultural que tienen los Estados Unidos, sin contar sus excelentes universidades (por ahí presumen a la Auburn University).
 
Antes de que terminara la película, ya se sentía que el padre perdido de Purslane es Bobby Long, lo que no necesita ser revelado al final.
Excelente la escena en que Bobby baila jazz en un bar, al lado de Purslane. Bobby deja de ser Bobby y se convierte en John Travolta, como en Pulp Fiction y Saturday Night Fever. No podía estar mejor el Maestro Travolta.

miércoles, 7 de enero de 2015

Lo encontré en Internet.


Me acordé de este poema cuando saludé a Gilberto, en su visita relámpago a Ciudad Valles. Es de Jorge Luis Borges. Y me acuerdo de este poema y de algún día amargo, pero con cierta esperanza, ahí en la biblioteca del TEC.


Afuera hay un ocaso, alhaja oscura
engastada en el tiempo,
y una honda ciudad ciega
de hombres que no te vieron.
La tarde calla o canta.
Alguien descrucifica los anhelos
clavados en el piano.
Siempre, la multitud de tu hermosura.
A despecho de tu desamor
tu hermosura
prodiga su milagro por el tiempo.
Esta en ti la ventura
como la primavera en la hoja nueva.
Ya casi no soy nadie,
soy tan solo ese anhelo
que se pierde en la tarde.
En ti esta la delicia
como esta la crueldad en las espadas.

Agravando la reja esta la noche.
En la sala severa
se buscan como ciegos nuestras dos soledades.
Sobrevive a la tarde
la blancura gloriosa de tu carne.
En nuestro amor hay una pena
que se parece al alma.


que ayer solo eras toda hermosura
eres tambien todo amor, ahora.

Lee todo en: Sábados - Poemas de Jorge Luis Borges http://www.poemas-del-alma.com/sabados.htm#ixzz3OCkbFo22

Desconfío de los martes.


No creo que sea por nada el término "martes negro". Los martes son los días de anuncios ominosos: el crack de la bolsa de valores de Nueva York en 1929, el ataque a las torres gemelas en 2001, el arresto kafkiano de un ex alcalde incómodo al partido oficial y al sistema político en un estado de la república cercano a mi corazón, el ataque cobarde a un medio de comunicación en Francia, muchos ejemplos.
 
Pero el martes es el día que la tienda cierra medio día.
Tuve que hacer varios mandados: el pago de Telmex en las oficinas pues la fecha de vencimiento ya había pasado, luego ir a Cablemás, y sufrir una fila enorme que desbordaba el pequeño edificio que aloja la sucursal de Ciudad Valles, después ir a ver el trabajo de un electricista, nada más por acompañar, pues la casa era de uno de mis familiares. Por último cortarme el pelo con una estilista un poco apresurada, después que tuve que esperar media hora en la salita de espera.
Por último prepararme para una entrevista de trabajo próxima a realizarse. Empecé a la indebida hora de las 5 de la tarde después de tanto mandado. Leer la Quinta Disciplina en Bonanza, una cafetería del Boulevard, concentrarme y pensar, de lo que menos tiempo tengo.
Es una vacante con un sueldo muy bueno, pero sin duda tengo que prepararme para obtener el puesto. Será que mi cerebro activa ciertas partes de lucidez cuando estoy en reposo y ejercitándolo con una buena lectura, como es el caso de la Quinta... Espero que Peter Senge me ayude a obtener el empleo que tanto necesito.
 
Mis disculpas a los amigos y familiares. Tuve que salirme de la casa, a un lugar más tranquilo, pues simplemente en casa no se puede estudiar. Algún día voy a rentar una salita de juntas si veo que no me funciona este intento.
Agradezco también a Paulette, del TEC, por sus palabras de apoyo en esta búsqueda de empleo.

martes, 6 de enero de 2015

Un gusto enorme.


Quiero compartirles mi más grande gusto. Estoy muy contento porque mi presidente Enrique Peña, ha realizado su primer visita oficial como Presidente de México al Presidente de Estados Unidos, Barak Obama. La primer visita a Washington fue como presidente electo, no como hoy, Presidente Constitucional.

Lo que se ve y se siente como un sueño hecho realidad y como un anhelo no solamente mío, sino de muchos mexicanos, es el hecho de que Enrique Peña es el primer Presidente de la República egresado del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

Así sea. La buena energía y los buenos deseos para nuestro país, van a prevalecer sobre la envidia, el odio y la mala leche, de gentuza como la señora Aristegui y la profa Pellicer del Itam (esa cosa qué es), que el día de hoy criticaron acremente la visita de nuestro Presidente Enrique Peña, de quien me siento muy orgulloso de que sea egresado del TEC.

lunes, 5 de enero de 2015

Localización.


El odio es destructivo, afirma mi amigo Paco, cuando le comento que el odio es lo único que perdura, así como cuando el Maestro Paz afirma que la única libertad es la de la palabra.
 
Roscas de Reyes por toda la ciudad. Se antojan, todavía más con este frío que no se aguanta. Pienso en mi lectura imposible de Peter Senge, y de las ideas de Louis I. Kahn.
 
Me hablan de hacer un proyecto pro bono para la Plaza Principal de Ciudad Valles, que es más lo que se gana que lo que se deja de ganar. Pero ¿el agotamiento que tengo qué?, ¿será posible que una reunión EXATEC o una plática en Campus Tampico me llenen de esa energía que tanto falta?
 
Yo veo las posibilidades mientras me quitan la venda de los ojos, la gente a mi alrededor, mientras llego del negocio y pienso en los pagos de las cuentas de mañana.

sábado, 3 de enero de 2015

Cerrado a las 7 y media.


Sentí un poco de miedo al pagar mi cuenta de telefonía celular por internet. Sin embargo recibí la notificación del cargo a mi tarjeta, y, veinticuatro horas o poco más después, veo que el pago fue acreditado.
 
Pues no mucho hoy. Recomendar el programa "El mejor precio: Chicago", que cuenta las vivencias de una familia, dos hermanos varones que se la pasan discutiendo, y los hijos de cada uno de ellos, chico y chica, que ayudan en el negocio. Pronto sabré más de esta serie que ha vuelto a aparecer en el canal Infinito, 227 de Cablemás. 
 
Sufro en mi desempleo crónico. Mi indecisión de ir a un Campus del TEC, sea Tampico o San Luis Potosí, para acercarme y ver qué alternativas laborales hay, me aterra. Pero hay tanto qué hacer en la tienda, que me siento cansado y sin deseos de nada más. El tiempo que se va deprisa, el tiempo que no alcanza, ni para ir al OXXO por un hot dog o un burrito de tortilla de harina, el tiempo que no alcanza para ir a pagar el Cablemás, y la renta de la banda ancha ahí a la esquina de Carranza y Abasolo, y el agua al Pasaje María Luisa, cerquita.

573. Tapas de PVC. Ma27062017b.

Y luego que iba a tomarme un cafecito o un agua tonic con mi estimado Marco o con el arquitecto Benito Meza. Nomás no se pudo. Hoy fui a Ar...