jueves, 30 de abril de 2015

Mi encuentro con Alberto Chimal.

Hace ya varios años leí un cuento de Alberto Chimal en el libro "Celebración por Raymond Carver". Desde entonces comencé a admirarlo, por su forma de escribir y por su juventud también. Hoy, ninguno de los dos estamos ya tan jovencitos.

Resulta que en una cuenta de twitter dedicada a Kafka, lo encontré. El maestro Chimal hace la pregunta "Traducir a Kafka: ¿La Metamorfosis o La Transformación?"
Yo entré a la discusión.
Para mí, La Metamorfosis. La Transformación son "chupaletadas". Así, sin más, como se dice en Monterrey.
Y que Chimal responde, más o menos así. "Yo estoy a favor de La Metamorfosis por razones sentimentales".
Resulta que yo nunca he leído La Metamorfosis, aquella tragedia que sufre el señor Gregorio Samsa.
Algún día la leeré.
He leído El Proceso, La Construcción de la Muralla China y otros cuentos, Amérika...
Pero lo bueno es haber tenido esa comunicación con uno de los grandes de nuestra literatura contemporánea. No hay más que hablar.
A seguir leyendo, a seguir escribiendo.

viernes, 24 de abril de 2015

La negatividad.


El problema es la negatividad. Tal vez con una buena actitud todo lucirá mejor, ergo, será mejor. Paco una vez me dijo que todo lo mandara a volar, que tome conciencia de que voy a ser funcionario de casilla (¿el destino que llama de nuevo o una burla más del INE?), que lea, que me prepare, sobre todo, que me p r o g r a m e , que me predisponga a este reto y responsabilidad cívica pues.

Hoy compré una cinta para medir terrenos. Resulta que un cliente me pasa una copia de las Escrituras de su terreno, y me comentó que en la revisión, el encargado le dijo que no había coincidencia entre las medidas del plano y las protocolizadas ante la Corett (que para variar, si no todo, muchas cosas las hacen con las patas, no somos genios, trabajamos para el gobierno federal, dijo el agente del FBI de la película El Francotirador).

Rectifico y me doy una idea de la situación. En principio, el dueño ya me había manifestado que las medidas del terreno NO coincidían con las medidas de la Escritura, lo cual, en Ciudad Valles, no es nada extraño.

La medida que obtuve con cinta metálica mini, sobre la Avenida México, de dicho predio: 20.17 metros. 
La medida que dice la Escritura:  20.10 metros.

Entonces, no está tan mal, después de la grave molestia que debió haber pasado mi cliente.
Ya compré una cinta "macro" de fibra de vidrio, y entre mis cosas importantes, escuchando a mi buen amigo Paco, he mandado todo a volar y he puesto "pedir una copia de las Escrituras del predio" a todos los clientes que me pidan un plano arquitectónico de aquí en adelante.

Otra de la neopolítica mexicana.

No lo escuché en el programa de Adela Micha, ni en el MVS de Pepé Cárdenas. Tampoco me lo platicó el pajarito de Nicolás Maduro. Un candidato a diputado federal que menciona entre sus defectos "ser mexicano".

Pa. 
Su.
Ma.

Me imagino al Chico TEC haciendo campaña para el Partido Republicano, porque apoya un mundo sin comunismo y sigue una ideología acorde a su formación en las juventudes legionarias. El Tec, no tiene nada que ver, no, para nada. "Apoyemos a Jeb Bush, candidato a Presidente de nuestro país hermano Estados Unidos. Un candidato que defiende los valores más altos. Vota por Jeb Bush. Su único defecto es haberse casado con una mexicana".

Pa.
Su. 
Ma.

Hoy le pido a Dios, al Cosmos, al arreglo sistémico, dejar un poquito de lado mi pesimismo, mi negatividad. Ser más positivo, concentrarme más en las cosas importantes, confiar más en mí y en lo que soy, lo que sé y lo que puedo hacer y ser. Reírme un poco más de la vida, ser conciliador, legal, íntegro en todos los sentidos, y nunca, nunca, nunca, como dijo el gordo Churchill, darme por vencido.
Amén.


martes, 21 de abril de 2015

Muy caro.


Se me salió a la hora de la comida. Me quejé, ni hablar. Tantas cosas que tenía que hacer antes de sentarme a escribir estas líneas. Se entiende, ni modo. Pagar el servicio de Telcel, que este mes se me fue a las nubes por el consumo de datos a granel y no haber actualizado un plan de datos.
Luego comprar un cartucho de tinta HP 78 para mi deskjet 930c. Fue un regalo de mi padre y me gana la nostalgia. Esta impresora la compré en el año 2002 cuando estudiaba mi maestría en el TEC. Mi padre me hizo el depósito bancario y yo raudo saqué el dinero del cajero automático. Cuando fui a Office Max (sic) por el aparato en cuestión sentí que cargaba un cofre lleno de monedas de oro. Sentía una emoción infinita.
Ahora de lo que carezco es de emoción, de gratitud y de satisfacción. 
Cualquier persona "normal" me diría que esa deskjet 930c es una porquería, que la tire a la basura, que no sé qué. Pero funciona de maravilla después de 13 años.
Y me hace recordar que hubo un día en que yo era una persona con gratitud, capaz de sentir satisfacción y emociones. 
Por que en estos días en que valemos por tener un reloj de 800 mil pesos, viajar en avión privado, ir a Nueva York o Madrid como si fuera ir a comprar papas, tener el Iphone versión XXXIII y ahí viene la versión XXXIV la semana quentra,  bien vale la pena extrañar, recordar, ese año 2002 cuando la inocencia y la esperanza foxista nos invadían y al menos yo era un poquito menos infeliz. Por eso le seguimos con la impresora HP deskjet 930c. 

Además hace poco la vi en el programa de A & E "las primeras 48 horas" y sentí mucho orgullo.

El nuevo módulo del INE.

Siempre sentiré repudio por el Instituto Nacional Electoral, por ser un organismo a las órdenes de los tres grandes partidos políticos y por tener un Consejo General hipócrita e ignorante. Lo de hipócrita, porque a los Consejos Distritales nos daban la irremediable orden de contratar a los aspirantes mejor calificados para ser Capacitadores y Supervisores electorales, con guías para entrevistas de trabajo y revisión de antecedentes de identidad y académicos. La hipocresía del Consejo General reside en que ellos, al contratar a los integrantes de los Organismos Públicos Locales en materia electoral, no seleccionaron a los mejor calificados, ni tampoco, en mi caso al menos, no tuvieron ni la mínima etiqueta profesional ni el uso de manuales o guías serios para realizar una entrevista de trabajo. Tampoco revisaron todos los antecedentes académicos de los aspirantes, pues si bien pedían la copia certificada del título profesional, no se molestaron en comprobar la veracidad de la semblanza curricular de los aspirantes, así firmaran bajo protesta de decir verdad. Pero tengo que comentar que está por abrir el nuevo módulo para la credencial para votar con fotografía, que estará en un edificio ubicado sobre el Boulevard México Laredo, entre Calle Tamaulipas y Veracruz. Ignorantes cuando me llamaron "consejero distrital" como si la figura jurídica fuera "consejero general". Para cada nivel la figura es la misma: "consejero electoral", sea de un Consejo General, un Consejo Local o un Consejo Distrital.
Hipócritas e ignorantes al fin, los señores del INE, tienen mucho dinero, y próximamente estrenan módulo de la credencial para votar con todas las comodidades.

domingo, 19 de abril de 2015

Gracias Unicable.


Senador Marco Rubio: Un vividor más.

Me levanto temprano para ser domingo. Siete de la mañana o algo así. La mañana empieza nublada y a estas horas el sol de la tarde nos regala una temperatura urbana de unos cuarenta grados centígrados.

La tienda, y en eso pienso en tener una oficina con muebles bonitos, una computadora, aire acondicionado. Vuelvo a la realidad cuando veo que van a faltar las monedas de un peso. Las calcetas, tobilleras, calcetines, que pagan con billetes de doscientos pesos. 

Pienso en el mensaje que me acaba de dejar Francisco, me dice que Juan trabaja en despachos en Estados Unidos. Pienso en los caminos de la vida, en los caminos que a mí me han llevado de nuevo a la tienda de mis padres, "porque no hay chamba en otros lados".

Pienso en el artículo de un ejemplar atrasado de la revista Proceso, sobre el CEEPAC, el organismo electoral de nuestro estado: repudiado por los ciudadanos. Era el lugar donde yo quise estar y no se pudo. Un lugar repudiado pero donde pagan.

Trayectorias de los consejeros electorales, trayectorias que no envidio: egresados de la UASLP, abogados, empleados de gobierno, yo les llamo burócratas.

Pero me da rabia, cómo no. Yo no tengo empleo ni de burócrata.

Busco mi lugar en la vida, y no está en ningún lado. Dónde está el sillón ejecutivo, dónde está el escritorio, la taza llena de lápices sin afilar. 

Pienso en la llamada telefónica de Gil, desde Matamoros, en lo que no se pudo decir, en las cervezas que no pudimos tomarnos en diciembre, pues la tienda no dejó, tanto trabajo tanto qué hacer, proveedores que pagar, clientes que atender con la mejor cara, errores que cometer.

Regreso a Unicable, Carmen dice una y otra vez un abrazo, Jorge dice una y otra vez gracias, y no dice igualmente.

Y sigo pensando que el republicano Marco Rubio representa lo peorcito de la neopolítica americana: sí, un vividor más.
 

viernes, 17 de abril de 2015

Un sueño.


Me desperté el día de hoy jueves a eso de la una y cuarenta de la mañana. Fueron los balazos, seguramente de las bandas del crimen organizado que sí, operan en mi ciudad, como en tantas otras sin que sea consuelo.

Volví a dormir. Me encuentro en el negocio, a media tarde de un día flojo. 
La calle Porfirio Díaz es un cajón que remata a la Avenida Hidalgo. Sin embargo está cerrada. Balazos y más balazos y yo sigo soñando, no puedo despertar, estoy consciente que sueño.

Me acompaña mi jefe, y no podemos salir a la Avenida Hidalgo. Arteli y los otros negocios ya cerraron. Estamos solitos pues.

La idea es darle la espalda a la balacera, y salir en sentido opuesto. Sé que si camino por la prolongación Porfirio Díaz con rumbo sur, saldré a otra Avenida Principal, la Fray Andrés de Olmos, eso sí, muchas cuadras después. Claro que en una entrecalle podríamos salir rumbo a casa.

Pero nos perdemos. Vagamos por terrenos baldíos, dando la espalda a la zona de los mercados, una vuelta a la esquina y en lo que debe ser la calle Madero, que es la que está atrás de Porfirio Díaz.
Encontramos más gente atrapada en una barricada de blocks de cemento y láminas al fondo de la calle, y en eso, de otra calle lateral llegan unos repartidores de pizza en moto.
Yo siento una mala señal. Le digo a mi jefe que nos vayamos, que regresemos por donde mismo.
Veo que los repartidores sacan pistolas hechizas y amenazan a la gente que quiere atravesar la barricada. 
A nosotros no nos dicen nada.
Volvemos a llegar a la inmensidad de los terrenos baldíos del lugar de hace rato, del principio.

Atravesamos linderos de alambre de púas, vemos edificios en color gris, de condominios, que no están en ningún lugar entre la zona de los mercados y la avenida Fray Andrés y me siento desesperado.
Mi jefe y yo llegamos a una casa humilde, pintada en color verde, un bloque chaparro y descuidado. Tocamos la puerta metálica y yo me arrodillo. Nos abre una señora de edad avanzada y entramos.
Lo que entendemos es que la única manera de llegar a la Avenida - salvación - a casa es por el patio de servicio de la vivienda.  La señora nos dice en formas diferentes que la ciudad está sitiada, tomada, hasta la Avenida. Al llegar allá estaremos seguros.

Abrimos otra puerta de cristal y llegamos a un patio que es un cubo de ventilación, y me doy cuenta que es de noche. Siento que no podré saltar la barda.
Entonces despierto.
La noche en silencio, y yo pienso un poco antes de volver a dormir.

 

miércoles, 15 de abril de 2015

Pido perdón.


La frase es del detective privado y ex policía del LAPD,  Fritz, al final de la novela Réquiem por Brown: Me emborraché y lo eché todo a perder. De nuevo aflora mi mala leche, mis miedos, mi rencor, las resoluciones y los compromisos que no puedo atender.

La muerte de mi amigo El Vinny. Apenas me enteré el viernes, y no puedo procesarla todavía. El encuentro con una vieja amiga, que ha cambiado mucho desde que la volví a ver, cuando ella tenía 27 años, y ahora tenemos los dos 38 años. Yo me siento igual, ¿habré cambiado tanto como ella?
No lo sé y no lo creo. 
Por lo pronto el cambio es seguir buscando un empleo. En el sistema de Bolsa de Trabajo del TEC una vacante laboral con requisitos esta vez muy sencillos de cubrir, aunque tal vez haya retos no tan fáciles.

Primero, ser la cara de la empresa. Segundo, alcanzar todo el potencial que se tiene, pues explican, la capacidad está al 40 %. Aquí me refiero a ventas. La solución aquí, es salir a vender. 
Tercero, Experiencia en el ramo metal mecánico. Sí la tengo, pues en algún momento estuve en PROLAMSA, aquellos años de mi maestría en el TEC.

La llamada de Lilu.

Ayer no quise contestarle el celular. Hoy contesto y ella me dice que qué pasa. Sí soy culpable. No tengo más amigos y a veces abuso de la amistad. Sucede que le envié emocionado algunos mensajes de texto con nombres de grupos musicales y sus éxitos. Una y otra vez. 
Lilu está desconcertada. 
Pero lo mejor es que no me haga caso. 
Porque es que no hay más amigos.

sábado, 11 de abril de 2015

Ya estamos aquí.


Contento de estar de vuelta. La semana larga. El lunes vi la mitad de la película "Cosa Fácil" de Pedro Armendáriz Jr. Toda una atmósfera urbana, y tan de la Ciudad de México, con sus fonditas, sus tortas, la pepsicola en envase de vidrio, los cafés de chinos, las avenidas amplias, el tráfico.

El martes fui con Lilu al hotel Misión. Yo me tomé una coca light y un café americano sin crema y sin azúcar. Ella una cocacola. Después fuimos a Carnitas Jalisco. Yo me comí unas quesadillas y ella tacos de carnitas. Las quesadillas supremas, pero algún día regresaré a probar esos tacos.
También me desvelé trabajando y dibujando y ya me di cuenta que hay que trabajar más, porque se pierde la práctica en el dibujo arquitectónico. Y también me doy cuenta que hay muchas cosas por saber  a la hora de dibujar un plano arquitectónico. Ya daré detalles de la experiencia para divulgación.

El viernes al Hotel Valles, dos tequilas derechos, Tradicional sin congelar, no me de limón muchas gracias. También obligado a tomar a few beers, por eso del calor. Bonita la noche. Me encontré a Dánae, a quien saludé de cerca, y a Gigí, a quien saludé de lejos, excelentes personas, y qué bueno, la amistad nos da buena energía. Tal vez dije cosas que no me salieron bien, pero un buen amigo, creo, nos entiende siempre.

Por eso espero que mis estimada Dánae no me haya malinterpretado cuando hablé de una misión que al menos, sentí que tuve hasta el día de ayer.

Hoy en la tienda, pensando en tantas cosas que hay que ver, que hacer, que leer, que escuchar,  en ese poco tiempo que dejan las cosas que tenemos que hacer para medio vivir.

jueves, 2 de abril de 2015

Siempre habrá un lunes.

Anuncio una breve pausa en este blog. No me voy.
El viernes que describí en la última entrada fue una revelación, al menos una llamada de atención que debe servirme para cambiar y sí, para ser más proactivo como dice el manual de vida del TEC.
El lunes espero la llamada o la visita de un cliente. Ojalá me dé un trabajo que necesita. Lo describiré aquí. Por lo pronto espero y gracias.

Aprovecho.
También quiero saludar desde aquí al gran amigo Eliud, que me platica que vive su vida en Monterrey. Espero comunicarte contigo pronto, estimado compañero de estudios, algún día habrá un reencuentro. Llegará el día en que todos tendremos cinco minutos de fama, y que también tendremos cinco segundos para volvernos a ver.

616. Viernes 22 de 09 2017.

Gracias, arquitecto Baldemar Estrada. Gracias, Paco, gracias Gilberto. No me dejen solo por favor. Se puede. Sí se puede. Sigo luchan...