lunes, 28 de diciembre de 2015

¿Cuánto?

Todavía con un poco de malestar, por culpa de una ligera, espero, infección. Preferí las tabletas a una inyección y veo las consecuencias. Por lo pronto hay que aguantar. Pero me siento lo suficientemente mal como para no disfrutar un párrafo o dos de una buena lectura o una película. Mi fiebre acentúa la experiencia surrealista de nuestros días. El estado de Guerrero, que ha dejado de ser territorio mexicano desde hace muchos años, tal vez a excepción del enclave Acapulco, con una deuda y un quebranto financiero estilo Grecia, pero sin la gente bonita ni la prosperidad, ni los museos, ni la limpieza...
En España, un fulano sangrón, mal presentado, greñudo, huarachudo, mochiludo y mal encarado, pone a temblar a un sistema político. ¡Qué contraste con Arturo Escobar y Vega o Don Manuel Velasco,  ellos sí parecen gente decente! Nomás digo que parecen ¿eh? El partido se llama "Podemos" y aquí en México rapidito le cambiamos la p por una jota y pues, tratándose de políticos, les queda mejor. Además, en México estamos mucho mejor que en España: aquí los políticos no usan chanclas ni mochilas, ¡Uy, qué horror!
 Adela entrevistando al Popeye, jefe de sicarios de Pablo Escobar, y cuando de pronto queremos saber más, se acaba el tiempo.
En la tienda, mucho trabajo, mucho frío, y yo queriendo salir desde que abro a las 9.16 de la mañana. En Veracruz, el PRI construye su candidatura y otras tres "independientes", para fragmentar el voto y hacer perder, otra vez, a Miguel Ángel Yunes, y es que el desencanto es tal, por todos lados, que no hay para dónde.
En Ciudad Valles, recibimos la visita de un gobernador, y ni así amaneció ni menos sucia, ni menos desordenada, ni menos insegura, ni menos triste, ni menos descortés.
En la televisión, quiero ver Del Crepúsculo Al Amanecer, para mandar a la chingada la política y sentirme George Clooney aunque sea un ratito, pero hoy no la pasan. Urge Netflix o un remedio de ésos.
Gracias.
 
 

domingo, 27 de diciembre de 2015

Señales.

Un político de mi estado en el Círculo de Lectura de la Uni ( y que conste que no he dicho cuál Uni ¿eh?). Llega y le preguntan ¿A usted qué fue lo que más le gustó del Código DaVinci de Dan Brown? Él responde. Este...mire usted...¿Tom Hanks?
Son los políticos de mi estado.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Sí, entonces...

Ayer, un día de reflexión, que pudo haber estado mucho mejor. La capacidad de maniobra está limitada.
Vuelta a la realidad, la ciudad que puede mejorar tanto, autoridades mediocres, servicios urbanos de los años setenta en el siglo 21, inseguridad, falta de luz, de agentes de tránsito, de civilidad.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Pues así es.

Anoche dormí con el gusto de haber visto Star Trek IV, luego Star Trek II y empecé a ver Star Trek III, en ese orden, en el canal SyFy.

Ni hablar. William Shatner y Leonard Nimoy serán recordados por siempre, en el salón de la fama de la Ciencia Ficción, como el Almirante Kirk y el Sr. Spock.
 
Ya había visto Star Trek II y Star Trek III en alguna función de matiné en el olvidado y muy pequeño Cinema María Luisa, en el pasaje comercial del mismo nombre.
Tal vez fue la primera vez que tuve eso que se llama conciencia de muerte, con el Sr. Spock, al presenciar un inmaculado ceremonial funerario. Sentí tristeza y extrañeza también.
No olvido esta última experiencia pero no puedo alcanzar a definir con claridad cuáles fueron mis sentimientos al momento de regresar Spock, cuando Kirk y la tripulación se abocan a su búsqueda en el exuberante planeta Genésis. Tal vez alegría, o algo que ya esperaba, no lo sé.

 
Lo que sí alcanzo a decir es que el día de hoy veo las películas de la saga en sets más pequeños, con un diseño de arte que puede mejorar, y con una narrativa mucho más sencilla que en aquellos lejanos años de mi niñez. No he vuelto a ver Star Trek VI, que aprecié ya como adulto joven, esta último la recuerdo con un nivel de recursos y producción mucho mayores.
 
Hoy el Cinema María Luisa ya no existe. Un recuerdo más de mi ciudad que ha pasado a ser una bodega y algunos locales comerciales.
 
El rescate.
 
Encontré entre mis cosas, anoche ya tarde, el libro "Los tipos duros no bailan" de Norman Mailer. Novela con una prosa impecable, que sin embargo me costó mucho trabajo terminar. Espero repetir la hazaña ahora con mayor facilidad, para homenajear esta historia policiaca.
 

jueves, 17 de diciembre de 2015

Va y viene.

Ya me imagino si Franz Kafka tuviera un negocio de ropa en la zona centro de mi ciudad. Tuviera que lidiar con cada red de proveedores de un nivel de terror.
Pedidos que no llegan. Mercancía que nunca se solicitó. Un listado de artículos sacados de la manga. Tallas que los clientes no piden, que no siguen en la estadística clásica, una distribución normal y ni a quien pedirle una explicación. Hoy sentí ganas de llorar cuando vi lo que mandó uno de los proveedores del negocio de mis padres: ante un artículo sencillo, fácil de entender y en color blanco escolar, mandó otros artículos, colores, y una cuenta descomunal.
Es que esto parece broma, pero pienso en Franz, y a lo mejor es parte de este arreglo sistémico.
 
Historias del shopping en la frontera norte ¿o sur?
 
¿Entonces en dónde nos vemos, viejo? dice la señora a la llegada al mall en Laredo, Texas o Mc Allen, o Pharr, al fin y al cabo son lo mismo. Cada quien, en la búsqueda de una optimización de tiempos y movimientos, agarra por su lado.
 
El jefe de la familia responde. Pues, mira vieja, yo voy a ir a comprar mis cosas, y usté compre las suyas. Y el niño (más bien el joven) pues también agarra por su lado, y nos vemos, en...nos vemos en...pues mira vieja, nos vemos al rato para ir a comer en la puerta ésa del local ése donde dice
 
jota-ce-penei.
 
 
 
Y el niño, más bien el joven, que disfruta sus vacaciones decembrinas y que ya mero sale del TEC, responde a su padre. No, apá. Mire, el local ése donde nos vamos a ver es
 
JcPenney.
 
 
 
Son los privilegios de haber ido al TEC (y que conste que no he dicho cuál TEC ¿eh?)
 
 
Yo feliz, pues tengo muchos, muchos años, de no ir a Estados Unidos, Imperio de la inmundicia y de las peores cosas que tiene el mundo. Ojalá gane Donald Trump y puede componerlo, aunque sea un poquito. Yo apoyo a Trump, y sé que va a ganar.
 
Gracias.

martes, 15 de diciembre de 2015

Martes ¿negro?

Es que pensé que hoy salía más temprano. Ante una enorme responsabilidad, la de cumplir con los clientes, no se pudo cerrar a las 6 y nos quedamos hasta pasadas las 7 y media y ni modo.
Hoy entregué un plano arquitectónico. Me arrepiento de no haber cobrado mucho más pero no se pudo. Un cliente de hace muchos años y no se pudo ganar más. Pienso en mis necesidades inmediatas y la conclusión es que no alcanza el dinero. Esforzarse más es la consigna, entonces. 
Quisiera vivir de escribir y dibujar, pero veo que o no soy lo suficientemente bueno, o la suerte no ayuda, o las ganas, la planeación estratégica, las circunstancias, o el trabajo hecho no han alcanzado hasta el día de hoy. 

Algo que me da esperanzas e ilusión: cumplir con mis responsabilidades y pensar en los cuentos de Franz Kafka, volverlos a leer en línea, excepto La Muralla China, ya han sido bastantes veces.

Gracias.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Por mientras.

Estoy pensando en las cosas que han fallado y ni modo.
La premonición de que vendrían fue la falta de un bicolor para medir una construcción el martes pasado. Es un momento en que uno dice ¿Qué viene? y pues a pesar de tomar previsiones algo tenía que salir mal.
Es que lo peligroso de que te falte un bicolor cuando mides una casa, un local comercial o ¿un aula? ¿una capilla? es que cualquier cosa puede pasar.
Tendré que andar con mucho cuidado.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

La frase del día.

Tratemos de ser felices, aunque sea poquito. Tratemos de estar contentos con lo que somos y tenemos el día de hoy. Mañana, a lo mismo.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Y entonces...

Una grata sorpresa en Paramount. La película "48 horas" con Eddie Murphy y Nick Nolte. La primera vez la vi hace unos veinte años en el canal Imevisión, fuente y referencia de muy buenas películas y series norteamericanas, con doblajes al español impecables. En un mundo donde había pocas opciones, las fronteras estaban blindadas, y donde no había mucha comunicación y las distancias eran enormes, a diferencia de ahora, en que la virtualidad y el internet las ha acortado, una película así era la mejor opción para entretenerse, conocer una ciudad típica estadounidense, el American way of life, el pensamiento deductivo, la buena música, la ropa formal, la prosperidad del país del norte, que en 1982 estaba a años luz de distancia del nuestro, y hoy lo sigue estando, ni hablar. "48 horas" es un retrato de la ciudad, entre muchas otras cosas. Un retrato que no se da en ningún otro lugar. Es una utopía y al mismo tiempo ejemplo y anhelo para un país como el nuestro, donde todavía persiste lo rural, los paisajes planos, las calles de tierra, el vacío.
 
Gracias.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

En el canal Una Voz con Todos.

Viendo a Javier Sicilia sentado en un sillón estilo mexicano moderno, barnizado en tono oscuro, con cojines cuadrados en tonos ocres, esos sillones que tantas veces he visto y no se cuántas, en las salas de las familias de clase media - media en este país.
No puedo escucharlo más tiempo pues pienso en tantas cosas que hacer. Hablar del cristianismo, del materialismo hipereconómico, de la violencia, de la inmovilidad, de la búsqueda del reino que es reino y es democracia integral.
Y pues cómo falta el tiempo para ver más cosas.
Pero si le buscamos al día, lo mejor fue el clima inmejorable, el sol que descansa y nos deja descansar.
Gracias.

661. Sábado 16 de 12 de 2017.

La falta de malicia ha sido el origen de la mayoría de mis derrotas. La desgracia me sigue y ya me alcanza. Terrible la historia de la infa...