sábado, 31 de diciembre de 2016

Entrada 450. Son...

Un cuento inédito de Franz...na. Es de Juan.

Con aprecio, para Gilberto V. y Luis Gómez Lomelí.

El llamado llegó en un sobre manila.
El nombre de tres ciudades, en sucesión sur-norte. Una desviación. Recorrer un camino de terracería cuesta arriba, en la Sierra Madre, conocer al maestro y decir las palabras frente a él, con lentitud y respeto.
Avanzó en el vehículo, bordeando pinos y matorrales, hundiéndolo en dos ocasiones en sendos charcos, escurrimientos de la montaña. Vio la entrada a un túnel, arriba, del lado poniente, bañado de la última luz de la tarde. Se dio cuenta que no podría avanzar más así. Detuvo el auto orillándolo por instinto, sin que fuera necesario. Nadie más pasaría por allí en muchas horas. Caminó. Sintió el lodo y la tierra arenosa, entre las suelas. Alisó su camisa y apresuró el paso y por fin franqueó la entrada en arco. No pudo saber si era una gruta natural o un túnel hecho a propósito. El interior iluminado por velas en color blanco, las paredes húmedas que lo aprisionaban al irse adentrando, con relieves en piedra caliza, de figuras antropomorfas, figuras geométricas, nichos. Por fin lo vio. Hizo una pequeña reverencia. El hombre estaba sentado en una silla de bajareque y mimbre. Fumaba. El visitante notó libros dispersos, cromos en papel lustre, figuras de santos, una pequeña estatua de Buda, en Abhaya Mudra...
-Maestro -a continuación moduló su voz -Lo saludo y le pido conocer los Secretos del Universo.
El maestro lo miró y sacó un objeto a sus espaldas. Luego, a su derecha tomó una hoja de papel rayado. El visitante notó que el artefacto era una pluma bic, negra. El maestro extendió ante él la pluma y la hoja y dijo:
-Escríbelos y vete.
Gracias.

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616. Viernes 22 de 09 2017.

Gracias, arquitecto Baldemar Estrada. Gracias, Paco, gracias Gilberto. No me dejen solo por favor. Se puede. Sí se puede. Sigo luchan...