lunes, 1 de agosto de 2016

¿Entonces ya no se puede?

Con la fobia que la gente le tiene a los Ferraris y los Audis, poco falta para los BMW, etc. tendremos que volver entonces a los tiempos de Miguel de la Madrid, con su política de sustitución de importaciones. Todavía recuerdo haber visto un austero informe de gobierno de este serio señor.
Un Ford Grand Marquis blanco, viejo en esos años ochenta, quiero decir que no del año en que rendía dicho informe, era conducido a toda velocidad por una interminable avenida, rumbo a la sede del Congreso. Seguramente detrás de él, no lo recuerdo, el autobús marca Dina, nombrado "Independencia" que transportaba a la comisión de diputados que iban por el Presidente a Los Pinos, y lo acompañaban al Congreso. Austeridad.
Volvamos a esos tiempos entonces. 

Cuando lo máximo era un VW Atlantic. o un VW Corsar, éste sí de súper lujo. Qué tal un Mustang, estilizados hasta el cansancio en los cómics de la literatura barata en México, que no eran tan caros como el día de hoy.
A lo mejor un Caribe, un Datsun, un Renault (éstos los usaba la empresa estatal Telmex, en ese entonces).
La fabulosa marca K de Chrysler merece mención aparte.

Se me olvida, también el Renault Alliance era un coche que solamente algunos podían aspirar a tener.
¿Será que antes éramos al menos, menos infelices? ¿Y ahora? ¿De dónde tanto rencor, tanta fijación por lo material?

Caray. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

615. Jueves 21 de 09 de 2017.

El problema es que me estoy engañando desde aquel nefasto 4 de junio, la noche de la victoria de Alfredo del Mazo Tercero. La otra catástro...