lunes, 13 de junio de 2016

Ataques (pura envidia) al Cónsul de México en Orlando.

La vida te da sorpresas.
Me acabo de enterar, y desafortunadamente por causa de una tragedia producto de la incomprensión y la desesperación, que nunca de una religión que no es más que Amor y Paz, que el cónsul de México en Orlando, Florida, es el señor Juan José Sabines Guerrero. Ex gobernador de Chiapas y sobrino del poeta Jaime Sabines, que también fue Senador por ese estado.
 
Pariente, pues, de uno de los tres poetas que conozco. El otro es Octavio Paz, y el otro es Yeats, y ahí acaba mi cultura poética.
 
Chiapas no es cercano a mí, y francamente me da igual si llueve allá o hace frío, o filman el remake de Predator con sus bellos paisajes como telón de fondo, y luego digan que estamos en el ficticio país de Val Verde. Por eso, tarde algún tiempo en oír hablar de este señor Sabines, al que luego asocié con el gran Maestro Jaime Sabines.
 
Pero lo primero que escuché del señor Juan, fue un mal comentario en el horrendo y terrorífico programa "Frente a Frente" de la periodista Lolita de la Vega, donde uno de sus colaboradores le dice "dipsómano".
 
Fatal, pues no se vale insultar así a la gente.
 
Por lo pronto, tiene un sueldo de unos diez mil dólares mensuales, según la fuente consultada en
 
¿Y qué tiene de malo?
 
Otro artículo, este sí, impublicable, una prosa dura y mortal en
 
Yo no soy nadie para juzgar a los demás, pero lo que sí molesta, es insultar a la gente por la relación que pueda tener o no con la bebida, como si el que te critica o te jode, fuera un santo, o una santa.
 
Y ya lo han dicho, desconfía de un hombre que no bebe alcohol, y temer al hombre que solamente bebe agua.
 
Por eso, me da mucho gusto enterarme de que el señor Juan Sabines sea nuestro cónsul en aquella bella, y actualmente lastimada ciudad norteamericana.
 
Seguiré leyendo los poemas de su tío, como "Me dueles" o "los Amorosos".
 
 
 
 
 
 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

616. Viernes 22 de 09 2017.

Gracias, arquitecto Baldemar Estrada. Gracias, Paco, gracias Gilberto. No me dejen solo por favor. Se puede. Sí se puede. Sigo luchan...