lunes, 30 de marzo de 2026

1 074. Del Dr. Pedro Salmerón.

 "En el Sur no trabajan, por eso son pobres".

Pedro Salmerón Sanginés

“En el Sur basta con estirar la mano”, decíamos hace 15 días (http://www.jornada.unam.mx/2018/ 02/20/opi­nion/018a2pol ). ¿De verdad? Po­dríamos empezar con obviedades que desconocen quienes han sido intoxicados por ideología basura tipo “es pobre el que quiere”: explicar, por ejemplo, que el dueño del fruto de la tierra es el dueño de la tierra, no el peón o esclavo; que los frutos del trópico son estacionales; que la base de la alimentación humana (el cereal) no era rentable en el trópico; o que durante el primer capitalismo mexicano (el de la plata en el siglo XVIII) los trópicos mexicanos eran inhabitables por insalubres. Pero vayamos a la riqueza del capitalismo industrial, recordando que los países que no se industrializaron antes de 1850, no pudieron competir con las metrópolis del periodo 1850-1980.

Al iniciar la era industrial, ninguna de las regiones tropicales del orbe tenía los elementos básicos para industrializarse. En esas regiones, a veces tras brutales genocidios, los imperios construyeron economías agrícolas de plantación y montería para abastecerse de productos de lujo o insumos industriales. Hay testimonios devastadores sobre el saqueo, la devastación y el sufrimiento que construyeron pequeñas fortunas entre la oligarquía cipaya y grandes fortunas en las metrópolis imperiales: recordemos La vorágine, La rebelión de los colgados o incluso novelas documentadas de autores a quienes nadie acusaría de veleidades “populistas”, como El resplandor de la madera, o El sueño del celta, de aquel que decidió no ser peruano.

Trabajo esclavo. “¿Seres humanos comprados y vendidos como mulas en América? ¡En el siglo XX! Bueno –me dije–, si esto es verdad, tengo que verlo.” Por eso el periodista John K. Turner viajó a México en 1908 y 1909. Y encontró ese trabajo esclavo. “Propaganda”, descalificaron y aún hoy descalifican los porfiristas su devastador reportaje, México bárbaro. Quizá por ello, hace un cuarto de siglo Armando Bartra decidió confrontarlo y documentarlo. Y lo que encontró es que si La rebelión de los colgados es un pálido y romántico reflejo de la brutalidad de las monterías (como mostró Jan de Vos en Oro verde); México bárbaro muestra apenas la punta del iceberg de la atrocidad resultante de la economía de plantación. El México bárbaro de Bartra muestra cómo en el sureste de México se construyó una economía extractiva de enclave, cuya condición predadora y rentista devastó los recursos y la sociedad.

Pero el México porfirista, en su carácter de abastecedor de bienes primarios, tenía una doble condición dictada por la geografía: por un lado, se amplía y revitaliza la minería de plata y nace la de minerales industriales (y más tardíamente, la extracción de petróleo). Concentrada en el norte del país, esta minería, básicamente depredadora, tuvo, sin embargo, que promover la existencia de ferrocarriles, hidroeléctricas, trabajo “libre” crecientemente especializado, y fomenta el desarrollo tecnológico y la creación de capitales nativos asociados a ese desarrollo.

Del otro lado, en los trópicos y el sureste, carentes de recursos minerales en abundancia (la industria petrolera e hidroeléctrica del sur es muy posterior), se expandió la agricultura tropical de exportación. Plantaciones y monterías, sustentadas en capitales internacionales (a veces latifundistas criollos dependientes por completo del capital internacional para la comercialización, como la simbiosis “casta divina”/International Harverest Co).

Bartra analiza cada región y cada producto de este modelo devastador, depredador y esclavista. Y encuentra que en todos lados crea trabajo esclavo o semiesclavo y preserva el tradicional peonaje de las haciendas:

“Si la expansión del capital tiende a configurar un sistema mundial construido por un puñado de metrópolis industriales en torno a las cuales giran decenas de países abastecedores de alimentos y materias primas, la economía de plantación es sin duda la expresión más descarnada del colonialismo.”

El modelo montería-plantación recibió en México la bendición del gobierno y su ayuda directa mediante la aplicación de las leyes de colonización y terrenos baldíos, y de desamortización de comunidades. Mayormente depredadora, esa agricultura no construyó infraestructura, pero sí llevó casi a su extinción el chicle, el caucho y la caoba. No dejó capitales criollos de significación ni las bases de un impulso capitalista parecido al norteño. Durante un cuarto de siglo más, los vencedores de la Revolución apenas si tocaron esas condiciones sociales, prolongando el atraso de la mitad del país que, de cualquier manera, no era ni podía ser competitivo en la economía industrial.

¿Hay ahí una fatalidad, un determinismo irreductible? No. No en modelos económicos alternativos y ante la aparición de nuevas formas de consumo (o del turismo). Pero eso ya no es materia de este artículo.

Twitter: @HistoriaPedro

Blog: lacabezadevilla.wordpress.com

 

viernes, 27 de marzo de 2026

1 072. Visión del desarrollo.

 Se habla mucho del crecimiento, y se habla poco del desarrollo. Veamos:
Hay que tener en
cuenta que el concepto desarrollo debe ser entendido como:
[...] una condición social dentro de un país, en la cual las necesidades
auténticas de su población se satisfacen con el uso racional y sostenible de
recursos y sistemas naturales. La utilización de los recursos estaría basada
en una tecnología que respeta los aspectos culturales y los derechos humanos.
Esta definición general de desarrollo incluye la especificación de que
los grupos sociales tienen acceso a organizaciones y a servicios básicos
como educación, vivienda, salud, nutrición, y, sobre todo, que sus culturas
y tradiciones sean respetadas dentro del marco social de un Estado-nación
en particular. En términos económicos, la definición mencionada
anteriormente indica que para la población de un país hay oportunidades
de empleo, satisfacción de por lo menos las necesidades básicas, y una
tasa positiva de distribución y de redistribución de la riqueza nacional. En
el sentido político, esta definición enfatiza que los sistemas de gobierno
tienen legitimidad legal, sino también en términos de proporcionar beneficios
sociales para la mayoría de la población. (Reyes, 2001).


miércoles, 25 de marzo de 2026

1 071. Las diez capacidades de Nussbaum.

 Las 10 Capacidades Funcionales Humanas Centrales

  1. Vida: Poder vivir una vida de duración normal hasta su término.
  2. Salud física: Gozar de buena salud, incluyendo la salud reproductiva, nutrición adecuada y vivienda.
  3. Integridad física: Libertad de movimientos, seguridad frente a agresiones y oportunidades de satisfacción sexual.
  4. Sentidos, Imaginación y Pensamiento: Poder utilizar estas facultades para expresar la propia vida en libertad, fomentado por una educación adecuada.
  5. Emociones: Capacidad de amar, sentir duelo, añoranza, gratitud y compasión, sin que el desarrollo emocional sea bloqueado.
  6. Razón Práctica: Capacidad de reflexionar críticamente sobre la propia vida y planificar el propio proyecto de vida.
  7. Afiliación: Capacidad de vivir con otros, reconocerles, sentir empatía y ser tratados con dignidad sin discriminación.
  8. Otras Especies: Vivir con interés y respeto hacia los animales, plantas y la naturaleza.
  9. Juego: Reír, jugar y disfrutar de actividades recreativas.
  10. Control sobre el propio entorno: Incluye el ámbito político (participación) y material (propiedad y trabajo).

1 070. Serie de libros "Una Visión de la Modernización de México" 1994.

 La serie original es de 17 libros. Este listado fue obtenido de http://www.biblioteca.zac.mx/cgi-bin/ge/mods/secciones/index

1COE-VMM 015Serie "Una Visión para la Modernización de México" La reforma UrbanaJosé Luis Soberanes1994Fondo de Cultura EconómicaSerie: "Una visión para la Modernización de México"Colecciones especializadas
2COE-VMM 016Serie "Una Visión para la Modernización de México" La modernización jurídica nacional dentro del liberalismo socialRubén Valdez Abascal1994Fondo de Cultura EconómicaSerie: "Una visión para la Modernización de México"Colecciones especializadas
3COE-VMM 017Serie "Una Visión para la Modernización de México" La Reforma del Estado en MexicanoJuan Rebolledo1994Fondo de Cultura EconómicaSerie: "Una visión para la Modernización de México"Colecciones especializadas
4COE-VMM 018Serie "Una Visión para la Modernización de México" La reforma electoral (1989-1990)Arturo Nuñez Jiménez1994Fondo de Cultura EconómicaSerie: "Una visión para la Modernización de México"Colecciones especializadas
5COE-VMM 019Serie "Una Visión para la Modernización de México" La reforma financiera y la desincorporación bancariaGuillermo Ortíz Martínez1994Fondo de Cultura EconómicaSerie: "Una visión para la Modernización de México"Colecciones especializadas
6COE-VMM 020Serie "Una Visión para la Modernización de México" La seguridad social mexicana en los albores del Siglo XXIJosé Narro Robles1994Fondo de Cultura EconómicaSerie: "Una visión para la Modernización de México"Colecciones especializadas
7COE-VMM 021Serie "Una Visión para la Modernización de México" La política exterior de México en la era de la modernidadAndrés Rozental1994Fondo de Cultura EconómicaSerie: "Una visión para la Modernización de México"Colecciones especializadas
8COE-VMM 022Serie "Una Visión para la Modernización de México" modernización y política culturalRafael Tovar y de Teresa1994Fondo de Cultura EconómicaSerie: "Una visión para la Modernización de México"Colecciones especializadas
9COE-VMM 023Serie "Una Visión para la Modernización de México" Reformas Constitucionales para la modernizaciónJavier López Moreno1994Fondo de Cultura EconómicaSerie: "Una visión para la Modernización de México"Colecciones especializadas

1 069. Actores en las decisiones públicas: aportes desde el enfoque del análisis de políticas. Jennifer Fuenmayor, 2017.

Velásquez (2009) luego de estudiar 29 definiciones, las catalogó de incompletas y propone la siguiente:

Política  pública  es  un  proceso  integrador  de  decisiones,  acciones,  inacciones,  acuerdos e instrumentos, adelantado por autoridades públicas con la participación eventual de los particulares, y encamina-do a solucionar o prevenir una situación definida  como  problemática.  La  política pública hace parte de un ambiente deter-minado del cual se nutre y al cual pretende modificar o mantener (p. 156).

En  la  segunda  definición,  (Cuervo,  2007b), realiza una revisión crítica del término y, en-tiende la política pública como: Las actuaciones de los gobiernos y de otras agencias  del  Estado,  cuando  las  compe-tencias constitucionales así lo determinen– en desarrollo de ese marco y de las de-mandas  ciudadanas-  caracterizadas  por-que constituyen flujos de decisión –o una decisión específica- orientadas  a  resolver  un  problema  que  se  ha  constituido  como  público,  que  moviliza  recursos  institucio-nales y ciudadanos bajo una forma de re-presentación de la sociedad que potencia o delimita esa intervención (p. 82)21.


Se entiende por actor o actores en po-líticas públicas, un individuo, función, grupo,   comité,   equipo   burocrático,   una  coalición  o  incluso  el  Estado,  que  busca  interferir  o  moldear  una  políti-ca  pública.  Asimismo,  los  actores  que  participan dentro de una dinámica de una  política  en  juego,  se  van  recono-ciendo por las posturas de aceptación o rechazo ante una política determinada (Melstner,  citado  por  Santibáñez,  Ba-rra y Ortiz, 2005).Subirats (2015) coincide con Fontaine (2015) en que es en el Estado donde colectivamente hemos de movernos para encontrar salida a problemas que nos afectan a todos, en donde las  instituciones  públicas  son  parte  necesa-ria  del  escenario,  del  entramado  de  actores  que intervienen en los asuntos propios de las políticas  públicas,  en  otras  palabras,  de  los  asuntos que requieren respuestas políticas y colectivas.

martes, 10 de marzo de 2026

1 067. De Rivera-Hernández, Alcántara-Salinas, Blanco-Orozco y Oubron. 2017.

 Desarrollo sostenible o sustentable. La controversia de un concepto.

[..] Así, al referirse al desarrollo y asociarle el término

“sustentable” debe entenderse que se está

expresando un proceso de desarrollo equilibrado

desde los puntos de vista social y económico

y su interacción con el ambiente. Por su parte,

el “desarrollo sostenible” se refiere a un proceso

con características económicas que le permite al

sistema perdurar en el tiempo.

Tomando en cuenta lo anterior, no es posible

concluir si un término es mejor que el otro o si

uno está mal utilizado, sino que cada uno responde

a diferentes enfoques.

1 074. Del Dr. Pedro Salmerón.

 "En el Sur no trabajan, por eso son pobres". Pedro Salmerón Sanginés “En el Sur basta con estirar la mano”, decíamos hace 15 dí...