jueves, 9 de abril de 2026

1 077. Principios de la comunicación política.

 Transparencia,

Participación

Responsabilidad

Diálogo y Debate

Respeto a la diversidad

Ética

Adaptación a los Medios.


Debe destacarse a la líder neozelandesa JACINDA ARDERN como un ejemplo del bueno uso de los principios de la comunicación política.

sábado, 4 de abril de 2026

1 076. Ruut Veenhoven.

Sociólogo neerlandés (1942-2024).

Según Veenhoven.

Hay una habitabilidad de la vida.

La vida tiene una capacidad (así como se llena un tinaco o un contenedor), y es medible.

La vida tiene una finalidad.

La vida tiene una afección.

martes, 31 de marzo de 2026

1 075. Sistema jurídico mexicano.

 ¿En el sistema jurídico mexicano, la jurisprudencia implica repetición?

No necesariamente. En nuestro sistema electoral, para generar jurisprudencia basta que la Suprema Corte unifique criterios (antes tesis) y la resolución de una acción de inconstitucionalidad.

Hay una reiteración (repetición) que sí aplica para las salas regionales y sala superior. En el caso de la suprema corte, la jurisprudencia se genera por unificación de criterios. 


lunes, 30 de marzo de 2026

1 074. Del Dr. Pedro Salmerón.

 "En el Sur no trabajan, por eso son pobres".

Pedro Salmerón Sanginés

“En el Sur basta con estirar la mano”, decíamos hace 15 días (http://www.jornada.unam.mx/2018/ 02/20/opi­nion/018a2pol ). ¿De verdad? Po­dríamos empezar con obviedades que desconocen quienes han sido intoxicados por ideología basura tipo “es pobre el que quiere”: explicar, por ejemplo, que el dueño del fruto de la tierra es el dueño de la tierra, no el peón o esclavo; que los frutos del trópico son estacionales; que la base de la alimentación humana (el cereal) no era rentable en el trópico; o que durante el primer capitalismo mexicano (el de la plata en el siglo XVIII) los trópicos mexicanos eran inhabitables por insalubres. Pero vayamos a la riqueza del capitalismo industrial, recordando que los países que no se industrializaron antes de 1850, no pudieron competir con las metrópolis del periodo 1850-1980.

Al iniciar la era industrial, ninguna de las regiones tropicales del orbe tenía los elementos básicos para industrializarse. En esas regiones, a veces tras brutales genocidios, los imperios construyeron economías agrícolas de plantación y montería para abastecerse de productos de lujo o insumos industriales. Hay testimonios devastadores sobre el saqueo, la devastación y el sufrimiento que construyeron pequeñas fortunas entre la oligarquía cipaya y grandes fortunas en las metrópolis imperiales: recordemos La vorágine, La rebelión de los colgados o incluso novelas documentadas de autores a quienes nadie acusaría de veleidades “populistas”, como El resplandor de la madera, o El sueño del celta, de aquel que decidió no ser peruano.

Trabajo esclavo. “¿Seres humanos comprados y vendidos como mulas en América? ¡En el siglo XX! Bueno –me dije–, si esto es verdad, tengo que verlo.” Por eso el periodista John K. Turner viajó a México en 1908 y 1909. Y encontró ese trabajo esclavo. “Propaganda”, descalificaron y aún hoy descalifican los porfiristas su devastador reportaje, México bárbaro. Quizá por ello, hace un cuarto de siglo Armando Bartra decidió confrontarlo y documentarlo. Y lo que encontró es que si La rebelión de los colgados es un pálido y romántico reflejo de la brutalidad de las monterías (como mostró Jan de Vos en Oro verde); México bárbaro muestra apenas la punta del iceberg de la atrocidad resultante de la economía de plantación. El México bárbaro de Bartra muestra cómo en el sureste de México se construyó una economía extractiva de enclave, cuya condición predadora y rentista devastó los recursos y la sociedad.

Pero el México porfirista, en su carácter de abastecedor de bienes primarios, tenía una doble condición dictada por la geografía: por un lado, se amplía y revitaliza la minería de plata y nace la de minerales industriales (y más tardíamente, la extracción de petróleo). Concentrada en el norte del país, esta minería, básicamente depredadora, tuvo, sin embargo, que promover la existencia de ferrocarriles, hidroeléctricas, trabajo “libre” crecientemente especializado, y fomenta el desarrollo tecnológico y la creación de capitales nativos asociados a ese desarrollo.

Del otro lado, en los trópicos y el sureste, carentes de recursos minerales en abundancia (la industria petrolera e hidroeléctrica del sur es muy posterior), se expandió la agricultura tropical de exportación. Plantaciones y monterías, sustentadas en capitales internacionales (a veces latifundistas criollos dependientes por completo del capital internacional para la comercialización, como la simbiosis “casta divina”/International Harverest Co).

Bartra analiza cada región y cada producto de este modelo devastador, depredador y esclavista. Y encuentra que en todos lados crea trabajo esclavo o semiesclavo y preserva el tradicional peonaje de las haciendas:

“Si la expansión del capital tiende a configurar un sistema mundial construido por un puñado de metrópolis industriales en torno a las cuales giran decenas de países abastecedores de alimentos y materias primas, la economía de plantación es sin duda la expresión más descarnada del colonialismo.”

El modelo montería-plantación recibió en México la bendición del gobierno y su ayuda directa mediante la aplicación de las leyes de colonización y terrenos baldíos, y de desamortización de comunidades. Mayormente depredadora, esa agricultura no construyó infraestructura, pero sí llevó casi a su extinción el chicle, el caucho y la caoba. No dejó capitales criollos de significación ni las bases de un impulso capitalista parecido al norteño. Durante un cuarto de siglo más, los vencedores de la Revolución apenas si tocaron esas condiciones sociales, prolongando el atraso de la mitad del país que, de cualquier manera, no era ni podía ser competitivo en la economía industrial.

¿Hay ahí una fatalidad, un determinismo irreductible? No. No en modelos económicos alternativos y ante la aparición de nuevas formas de consumo (o del turismo). Pero eso ya no es materia de este artículo.

Twitter: @HistoriaPedro

Blog: lacabezadevilla.wordpress.com

 

viernes, 27 de marzo de 2026

1 072. Visión del desarrollo.

 Se habla mucho del crecimiento, y se habla poco del desarrollo. Veamos:
Hay que tener en
cuenta que el concepto desarrollo debe ser entendido como:
[...] una condición social dentro de un país, en la cual las necesidades
auténticas de su población se satisfacen con el uso racional y sostenible de
recursos y sistemas naturales. La utilización de los recursos estaría basada
en una tecnología que respeta los aspectos culturales y los derechos humanos.
Esta definición general de desarrollo incluye la especificación de que
los grupos sociales tienen acceso a organizaciones y a servicios básicos
como educación, vivienda, salud, nutrición, y, sobre todo, que sus culturas
y tradiciones sean respetadas dentro del marco social de un Estado-nación
en particular. En términos económicos, la definición mencionada
anteriormente indica que para la población de un país hay oportunidades
de empleo, satisfacción de por lo menos las necesidades básicas, y una
tasa positiva de distribución y de redistribución de la riqueza nacional. En
el sentido político, esta definición enfatiza que los sistemas de gobierno
tienen legitimidad legal, sino también en términos de proporcionar beneficios
sociales para la mayoría de la población. (Reyes, 2001).


1 077. Principios de la comunicación política.

 Transparencia, Participación Responsabilidad Diálogo y Debate Respeto a la diversidad Ética Adaptación a los Medios. Debe destacarse a la l...