sábado, 28 de enero de 2017

474. Por si crees que no va en serio.

Todo sea para que vean el trasfondo de las cosas, más allá del show y los chistes, porque esto no está ni para lo uno ni lo otro.




Señores John Acreman, Carmen Arisgata y Lupita Soeza:
Sus análisis no han tomado en cuenta el sentimiento de millones y millones de norteamericanos que están convencidos, con su fe, su corazón y con la biblia en la mano, de la inminente llegada de una nueva era, por lo tanto de Un Nuevo Orden Mundial, definitivo, permanente y cimentado en lo más profundo. La imagen de arriba dice más que muchas editoriales llenas de veneno, más que muchos análisis de gabinete llenos de burlas y mentiras, más que muchas pláticas de café donde el agnosticismo, el "pensamiento moderno" y la insuficiencia de sus paradigmas, no pueden explicar el apoyo de un pueblo que está unido en torno a un hombre, y a un proyecto de nación donde van juntos Patria, Religión, Familia, Biblia y fusil.

El orden no lo sé poner pues a mí tampoco me alcanza el análisis, no lo entiendo, me rebasa, y de alguna manera me asusta. Consecuencias de una educación liberal. Alivio, también.

Pero por eso lo dijo el gran Juárez: Respeto es Paz. Respeto, a las fronteras y las ideas.

Y debo decir que yo le doy todo mi apoyo a mi Presidente y Jefe del Estado Mexicano, el Lic. Enrique Peña, y lo admiro por su entereza, su caballerosidad y su decoro ante los embates de Ronald Drum.

Su exigencia de respeto a nuestro país, y de un trato digno a nuestros paisanos estén donde estén, son de admirar. Por eso no vaya a Washington, Sr. Peña. Mejor busquemos horizontes y mercados en Japón, Europa, Sudamérica. 
Por lo pronto, ya me voy a McDonalds.

P.S. El enemigo no es el muro. El enemigo son los políticos rateros que le dan agua destilada a los niños con cáncer. El enemigo son los hermanos bandidos de Coahuila. El enemigo es Rodrigo el Príncipe Voraz del Norte. El enemigo es la falta de respeto a la ley, la deshonestidad, la ausencia de valores. El enemigo es el camino fácil, el desprecio al estudio, al conocimiento, a la cultura. El enemigo es la música de banda...bueno no, pero también escuchen a Beethoven o a Chopin, les va a caer muy bien.
Saludos.

Pláticas.

Gilberto me dio una lección anoche, y hoy me la pensé un rato en la mañana. Yo le platiqué, con motivo de una novela que marcó mucho mi idea de la Literatura, el manejo del lenguaje y el modo de recordar un tiempo en la vida de una persona, cualquiera. En algún momento, el libro en cuestión aborda la cercanía que el Estado Mexicano llegó a tener con movimientos como el FSLN en Nicaragua, o la URNG en Guatemala, o el FMLN en El Salvador. Mi buen amigo me habló de una actitud de esquizofrenia. Yo me quedé callado un rato. 
Hasta el momento en que mi estimado usó esa fea palabra, yo tenía en mi cabeza ideas como "convicción revolucionaria", "compromiso", "congruencia histórica".
Él me hizo ver la realidad de lo que elegantemente se llama el teatro mexicano en la Guerra Fría. La persecución de los gobiernos de Echeverría y López Portillo contra grupos como Liga Comunista 23S, o guerrillas en el norte de este país, y en el sur, en estados como Guerrero. 
¿Cómo vas a apoyar una revolución en Centroamérica, si en tu país persigues a la mala a guerrilleros, los torturas, desapareces y no das espacio para el diálogo, la legitimidad?
Eso sí es cierto. O como cuando la amistad de Fidel Castro Ruz y Salinas, y el rechazo a cualquier costo, a la alternativa del FDN del ingeniero Cárdenas en la primavera mexicana del 88. No justifico la violencia del Estado en los años 70 y 80, ni el mal manejo de los movimientos estudiantiles en el 68 bajo el nefasto diazordacismo. Sin embargo, creo que el apoyo que se manifestó muchos años después a los movimientos de insurgencia en Centroamérica y a la Revolución Cubana, tienen que ver con una búsqueda de legitimidad de parte del Régimen de la Revolución Mexicana, hoy cancelado por el tiempo y el agotamiento de un sistema de economía mixta que generó corrupción, ineficiencia y pobreza. El apoyo al Sandinismo o al Farabundismo, tuvieron que pasar por el apoyo al PRI-Régimen, y por lo tanto, justificar la aniquilación de los grupos que en México promovieron su derrocamiento, fueran la liga, Lucio Cabañas o El Ejército Marxista del Capitán Tinieblas y Alushe. Esa no era la Revolución. La Revolución estaba en el poder, y ellos, los que no gobernaban, por lo tanto los que no hacían Revolución, no eran más que farsantes, transgresores de la Ley, empleados de segunda al servicio de las potencias, esbirros de la embajada del país del norte, cachorros del imperialismo.
Algo así. Se oye bien. Que conste que es retórica y reflexión.
Saludos y gracias estimado Gil, por dilucidar mis paradigmas.
Por mientras, ya me voy al OXXO, me dieron ganas de un burrito de carne deshebrada en salsa verde, tal vez un hot dog. ¿O una pizza de peperoni en Dominos? ¿Será?
Antes de irme, sí creo que de algo sirvió la Reforma Política de 1977, cuyo arquitecto fue Jesús Reyes Heroles, el pago inicial de una deuda histórica de agravios en contra de esos movimientos sociales y políticos.
Gracias.

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