viernes, 30 de septiembre de 2016

jueves, 29 de septiembre de 2016

Ni modo.

Para el Maestro Mario Rosaldo, Marco Antonio, Paco y Gilberto. Gracias por el aliento, el ánimo que me han dado cuando en verdad siento que ya no hay nada más.


Por fin fui a pagar la cuenta de Telcel. 523 pesos, incluida la estafa ésa de la "fianza anual". También incluido el plan de 1000 mensajes de texto al mes y ya son otros cien pesos. Pero me prometen que el 26 de noviembre, cuando renueve el contrato, estaría pagando unos 198 pesos mensuales, porque ahora los SMS ya no los van a cobrar.
 
Malas noticias aparte, hoy me visitó la licenciada Evelyn, del Instituto Nacional Electoral. Fue al negocio, a entregarme un diploma de participación del Concurso Nacional de Testimonios Ciudadanos sobre la jornada electoral de 2015. 
No gané nada. Y una y otra vez pensé que al menos quedaría entre los tres primeros lugares. No se pudo. La licenciada, en su papel quizá, o tal vez de forma sincera me dijo "hay que seguir insistiendo". Yo repito las amables palabras de ella "hay que seguir picando, insistiendo, gracias licenciada, muy contento por el diploma, en serio gracias". Igual y no.
 
Servirá el aprendizaje para poner más empeño, más compromiso, más tiempo, sacar más fuerzas donde ya no se pueda y como dijo la licenciada, insistirle, insistirle, insistirle.
 
Chingado, me da coraje que no se dan las cosas, se darán.
Gracias.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Historias.

No he pagado la cuenta de Telcel. Pero siguen mis errores. Quiero escribir algunas ideas sobre la casa de Ricardo Montalbán (1985) diseñada por Ricardo Legorreta. Lo haré, pero hoy no.
Gracias por la paciencia.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Sí, sí.

Se va septiembre, se va.
El pago de luz, muy alto este bimestre, más de lo que se esperaba.
No he pagado la cuenta de alestra, tampoco la de cablemás, tampoco la de telcel.
Esta vida tan difícil.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Vamos al TEC.

Viviendo como se debe(ría).
 
Ya me imagino saliendo del CEDES o de biblioteca, en este último lugar tal vez leyendo libros proscritos como les llama Paco, algo así como Las Venas Abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, o Luis Echeverría: Un estilo personal de gobernar de Daniel Cosío Villegas, o la pedacería del ejemplar de Como Leer al Pato Donald, todo un tratado de semiótica y comunismo, de Ariel Dorfman, este último una prueba de que fumar esa chingadera sí hace mucho, mucho daño. Tal vez ir al Das Bier Haus y tomarme dos cervezas, dos nada más, no como ahora que me tomo muchas más. Tal vez ir a Subway a exprimir todavía más mi pobre tarjeta de débito, lo digo por los precios carísimos para sándwiches mediocres y bolsas de papas sabritas, pero eso sí, refresco a llenar.
Me imagino llegar a casa, y encontrar a mis hermanas. Yo subo a mi recámara. Luego bajo, ya no ceno pues ya cené, o ya me tomé máximo dos cervezas tal vez con totopos y frijoles bayos, como siempre han debido de ser los frijoles.
Luego vemos, mis hermanas y yo, el canal Multimedios, con el señor Juan Ramón Palacios y su programa Desvelados. Así deben pasarse los sábados en la noche, sábados TEC.
Y así pasaron miles de sábados, y nunca pude terminar de ver el programa Desvelados porque se acababa como a eso de las cuatro de la mañana y a mí me vencía el sueño como a eso de la una.
Al otro día, domingo, a despertar tarde, o temprano, para ir al CEDES, a seguirle con las kilométricas tareas del TEC. Luego ir a biblioteca, a leer algún libro proscrito, como les llama mi amigo Paco, o una novela de Frederick Forsyth, o o de Robert Ludlum, o algún libro de cuentos de Juan Villoro y luego.
 
Repitiendo.
 
No esperes nada bueno de mí. Soy escritor.
 

martes, 20 de septiembre de 2016

En fin.

Vea TruTV, por mientras. Después, poquito después, veremos qué hacer. El dólar a 20.15, día histórico.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Deberes.

Aprender a quererme más, no a odiarme menos, sino ya no odiarme.
Aprender a valorar lo que realmente importa, a no hacer tanto caso de nuestro alrededor.

Relativo, todo, todo, es relativo. Todo.
Gracias y perdón.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Llamadas.

Yo pienso en el chico TEC y su fin de semana en Laredo Texas, mientras yo estoy en la bonetería-negocio de mis padres. Comparto la experiencia del chico UNI, que se tuvo que poner a chambear el día 16, y el 17 ya no aguantaba el ajetreo.
¿Para eso saliste del TEC? Me he preguntado. Pienso en las dificultades, en mis temores, en mi falta de amistades, en las dudas, cuando sueño con tener una plaza laboral en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, en Tampico, cerca de la playa y de los mariscos. Una plaza de ésas que valen la pena porque están de acuerdo a mi perfil, donde te pagan 20 mil pesos al mes y te alcanza para el Jetta, para el depa y para la salida a Laredo Texas. 
Hablo (vía msj) con Oscar, mi estimado Oscarín y el me dice palabras más menos ¿qué falta para que tengas lo que quieres tener? y yo me quedo callado y pienso en tener palancas, amigos, relaciones, y las imagino porque no poseo nada de eso. Al menos, pero no alcanza, estudios y conocimientos, sí tengo. Y la pregunta lapidaria de mi estimado amigo Oscarín ¿tanto estudio para qué si sales con que no te alcanza? Pues sí me alcanza pero no para hamburguesas, mi buen.

Y pues sí, da coraje comerse un sándwich de sardinas porque no ganaste dinero para un manjar de ésos,  con papas y refresco (o agua ciel, a la salud de mi Paco) de "Checo's" o de "Rica Torta" con servicio a domicilio. 

Luego el sándwich de sardinas sabe muy sabroso y piensas que la vida después de todo no está tan mala, pero es que ¿qué me falta para cumplir mi sueño?

Y no dejo de pensar en Paco, tal vez está enojado, tal vez está pensativo ante mis obsesiones, mis micro-historias, mis comentarios, los eventos que vienen que vi en la página de internet de egresados. Tal vez él duda cuando le digo que los artículos de chicas TEC que triunfan en Europa sean inventos de ellas, que a lo mejor venden tamales con sus mamás, o ayudan en una miscelánea, así hayan salido del TEC.
 
Pero que siempre, siempre conste, que no he dicho ni que cuál TEC ni que cuál UNI, ¿eh?

viernes, 16 de septiembre de 2016

Ganaron el cansancio y el miedo.

No pude ver en televisión la ceremonia del Grito de Independencia. 206 años de celebración de esta fiesta de México, cada 15 de septiembre.
Lo que sí pude ver fueron escenas del desfile militar, como a eso de las dos de la tarde. Lo que puedo comentar es que cada año es más impresionante. Pero en una experiencia muy personal, diré que por unos segundos extrañé la sobriedad de otros años, sin mosaicos, sin helicópteros, solamente los verdes contingentes de tanquetas, soldados y vehículos Humvee. Pero los tiempos ganan, los tiempos cambian, con o sin nosotros.

Más mensajes para una vida mejor.

Haga ejercicio aunque no quiera. Muévase aunque no quiera. Se sentirá bien, y eso sí lo quiere Usted.
Si no sabe qué ver, vea TRUTV. A mí cada vez me gusta más.

Historias de la arquitectura contemporánea.

Ganando muy poco dinero, que se va muy rápido. Ya no sé qué hacer. No saco ni para hamburguesas.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Vea, vea, vea.

Canal Una voz con todos, en el 164 de Cablemás.
Tru TV, en el 271.
Si quiere un paseo por la Ciudad de México, puede leer a Carlos Fuentes o ver el canal 104, esto último no lo haga tan seguido. Mejor vaya con Don Carlos.
Gracias.

Mensajes para una vida mejor.

Conozca más el mundo, aunque sea leyendo o viendo televisión.
Son los mensajes para una vida mejor.

martes, 13 de septiembre de 2016

Pues bueno.

Un acontecimiento me lleva a pensar en otros. Me alegra la visita de Marco Antonio, en medio de un trabajo con incertidumbres, pues le comenté que sólo aquél que lo elaboró podría sacar la información que plasma, más por la naturaleza de la medición en sí misma, que por errores que pudiera haber. En la teoría de los Sistemas de Calidad se le da importancia a la medición, y una de las cosas que recuerdo es que es una actividad que tiene sus limitantes, en una calibración, o una determinación de dimensiones. Un derivado de esta teoría, las tolerancias, en todo lo medible, hasta en el tiempo.

Así es, y mis recuerdos van a dar con Gilberto, a la biblioteca del TEC, a quién era yo cuando tenía más fe en el dibujo arquitectónico. 
He estado dormitando. no puedo prolongar las horas de mi sueño, son las preocupaciones, las cosas qué hacer, los pendientes que no acaban.

El aprendizaje de hoy: lo difícil que es ganar el dinero, mi tardanza en madurar, misión no cumplida, pero debe haber detonadores, y la cuestión económica necesariamente es uno. Cuando uno piensa en el bolsillo, será que hay algo que cambió, que ya crecimos. Será.

Gracias.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Pues así es.

Volvió a nacer Nietzsche. Enséñese, se escribe Nietzsche. 

Anoche platiqué largo con Paco. Me habló de ser agradecido, de lo bueno que es tener salud, tener estudios, y de la gran ventaja que es no empezar de cero. Me dijo también lo bueno que es tener una miscelánea. Pero ni el ni yo la tenemos. Mis padres tienen una bonetería (ya estoy escuchando a los egresados del TEC ¿esa cosa qué es? la clásica pregunta-antídoto para ignorantes). Pero algún día en Veracruz, seremos dueños de un negocio así tipo Miscelánea "Ludwika" o "El Che", en honor no a Maradona, ni lo mande Marx, sino al Comandante Ernesto Guevara de la Serna. Detrás del mostrador colgaremos nuestros títulos y grados académicos y esperaremos un chiquillo mamuco, reflejo de nuestro sistema educativo, que diga "Me fía una caguama, es para mi abuelito, amaneció más crudo que la Hillary y se nos tambaleó". 
Chiquillo mamilas, mándenlo becado a Cuba, para que se eduque.
Mientras tanto leo que Don Luis Videgaray dejó a México más endeudado que Grecia y Coahuila juntos, y que los días se vienen difíciles en México. Ya lo dirá alguna licenciada del corporativo "pues si no están a gusto váyanse de México". Pa su, será la licenciada Lucerito que palabras más, palabras menos, un día dijo que el nuestro era un país de Primer Mundo, que nomás faltaba demostrarlo, agregó el licenciado Sonrisas Regil.
Dése una pasadita por el Bordo de Xochiaca, en Ciudad Neza, igualito a Vancouver, licenciada Lucerito.
Pero bueno, no estamos para clases de análisis urbano, mejor comentar que aquí en Ciudad Valles, hoy hizo mucho calor. Fui a pagar un proveedor, y de paso la colegiatura de mi difuso sueño académico. Al mismo tiempo pido al Cosmos, a los dioses, a esta re pinche vida que me tocó vivir quién sabe por qué Karmas, que al menos en esto último, vayan saliendo las cosas bien.

Gracias.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Noticias.

No encontré un pasaje que alguna vez leí, con relación a las elecciones federales de México en 1994. Más o menos decía, que en ese entonces, por primera vez nuestro país organizaba comicios con apego a estándares internacionales. El recuerdo se hace más vago, cuando trato de recordar los estándares, que puede ser un padrón electoral confiable, el uso de tinta indeleble en el pulgar de quienes votaron para impedir el doble sufragio, urnas transparentes, la presencia de observadores nacionales y visitantes extranjeros, el sorteo de los funcionarios de casilla, tal vez el uso de una credencial para votar con fotografía, aunque este último instrumento fue más bien de origen doméstico, demanda de un partido político en el andamiaje electoral que por fin se materializó en el 94.
Busqué en "México: Un paso difícil a la modernidad", de Salinas, y en "La Mecánica del Cambio Político en México", de Woldenberg, Becerra y Salazar. No encontré el párrafo. Lo más parecido a lo que buscaba fue que el gobierno solicitó el apoyo de Naciones Unidas, sobre todo en lo relacionado con la evaluación del sistema electoral y en el apoyo a observadores y visitantes extranjeros. No hubo nada más. Y no queda más que seguir buscando.

Pasos.
Vienen algunos trabajos profesionales y de mi sueño académico. Lo anterior activa inquietudes ¿hacia dónde ir? A veces sueño por conocer más, ver más. El cine que tanto comentan en Almas Oscuras. A veces replantear mis lecturas. Tal vez imaginar mi futuro laboral. Dejar de lamentar un pasado donde no perduraron las amistades, donde la memoria del otro no funcionó para recordarme a mí. Sí duele la soledad, el abandono franco de parte del prójimo. Pero a caminar, ni modo.
Gracias.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Últimas Tardes con Teresa, de Juan Marsé.

Recordé el título de esta novela cuando ayer por la tarde, que es mi tiempito de descanso de una semana de lunes a domingo en el negocio de mis padres, cuando vi, durante un largo rato, la película Celda 211. No la acabé, pues a las seis en punto tuve que sentarme a hacer el corte bimestral.
Ambas obras comparten su país de origen, España. Más aún, mi memoria llegó hasta el videoclub Video Star, cerca de la casa. Recuerdo haber visto una y otra vez el empaque vacío en VHS que muestra el retrato de una guapa muchacha rubia. Nunca supe más pues yo estaba muy chico y mis gustos no iban hacia el drama, sino hacia la ciencia ficción, el western o el terror. Pero un título tan elegante, así, llamó desde entonces y hasta ahora mi atención. Tarde de martes que me hizo ver un pedacito de  película que me hizo recordar una novela y el deber de leerla algún día no tan lejano.

Góndolas.
El lunes que di una vuelta por Arteli (el supermercado de Ciudad Valles y la región) encontré colgadas unas auténticas maravillas de Matchbox. Réplicas de autobuses de pasajeros de alguna línea turístico-empresarial y de camionetas pick-up de cuatro puertas del  servicio forestal de Estados Unidos, o del Departamento de Bomberos. De Matchbox, antes competencia, hoy parte de Mattel, tengo un Eco Taxi VW, que compré en 2003 y conservo en su empaque original. Más reciente, de 2012, un increíble convertible dorado Aston Martin. Los demás ejemplares de mi pobre colección son Hot Wheels. Falta saber si mantienen todo el tiempo su valor (en 2003 eran diez pesos, en 2016 rondan los veintidós) al estar en su empaque original. ¿Los retiran de sus estantes o se venden todos?

Ausencias.
Falta de sueño, de tiempo, de energías, de una visita a SanMy, un helado de yogur, 35 pesitos para evadir la realidad, ser más optimista unos segundos, se necesita. Me pregunto dónde está Paco ¿En el Cedes o en Biblio? Igual y fue a dejar papeles a Femsa, sepasu.
Gracias.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Compre, compre bolígrafos, piense, raye, escriba...

La sobrevivencia a un sábado más.
Los pronósticos no fallaron y de repente el cielo se nubló y llovió como pocas veces. Yo pensé en los días que me he propuesto ir a Tampico, al Campus del TEC, y no he ido. Del hijo de su puta madre Victor Sierra, que no paga los planos, de clientes que me han llegado, igualito que en la novela Réquiem por Brown de James Ellroy, mi Biblia de Vida, salidos del Centro de Rehabilitación para alcohólicos de Lincoln Heights en Los Ángeles, o aquí en México, del hospital de La Castañeda. Para hacer un compilado de historias de ejemplos de trastornos mentales.
Imagino ser subordinado de la licenciada Ludwika en una miscelánea imaginaria, en la versión de pobreza, ¿qué otra palabra podré usar? de esta chica. Leyendo un libro de Emile Cioran detrás de la caja registradora, mientras llega Paco con el representante de ventas de Danone o Kelogs, acomode allá las cajas amigo, órale Juan, va a llamar la licenciada cuéntale y dale la copia de la ficha de depósito de la remisión anterior, acuérdate que hay crédito condicionado.
Mientras, yo pienso en mi próxima lectura, tal vez Los Perros de Riga de Mankell, tal vez a Sangre Fría de Truman Capote, o Un Árbol de la Noche y otros cuentos, o sepa su puta madre (no la de Víctor Sierra, sino la de la ignorancia), y hago un recuento de mi biografía intelectual, y ¡Ah caray! me doy cuenta que mientras más he leído, más y más me falta por leer. Sonrío y pienso que Paco y yo algún día nos independizaremos de la maléfica licenciada Ludwika, obesa, amargada y espectadora de Televisa (¡Uy! esa cosa ¿qué es?) y tendremos nuestra propia miscelánea, donde ahí sí, se nos permitiría colgar nuestros títulos del TEC, diplomas y/o especialidades de la UNAM, del ITAM, UT-Austin y una y otra vez recordaré la frase de algún conocido "¡Nombre mijo! Para lo que sirven los estudios en México, Usted métase de político y déjese de chingaderas". Al menos habrá unas escalinatas donde leer a Cioran, a Truman Capote, a Mankell, un ratito donde tomar un vasito de caguama o de perdida Agua Ciel, con mi estimado Paco, igual cerrar temprano la miscelánea (para eso salí del TEC, para ser jefe), ir al cine y ver con él, otra vez, Black Hawk Down. 
Por mientras, buscar dónde, cómo empezar.
Gracias.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Ora, tranquilos. Mejor vamos al Das.

Pues sí, raza. Al menos hubo una persona que se lo dijo en su cara: los mexicanos en Estados Unidos son gente buena y honesta que ha llevado riqueza, prosperidad y diversidad al país del norte. Los demás, al insulto fácil. Y recordemos que cuando se es Jefe de Estado, no matter what, hay que guardar las formas.
Una cosa es el Pontifex, otra cosa, la plebe romana.

Amaneció frío en Ciudad Valles. Se vendió una playera de manga larga (o de mangas largas, como dirán algunos escritores), talla 1, a un súper precio de 35 pesos. Después hizo mucho calor.

Sí me está ganando el desánimo otra vez. El martes, fue otro día de deberes. Se pagó el recibo de Telmex (empresa, esa sí, muy mexicana, muy mexicana, pero bien mierda ¿no?), y luego, me invadió la tristeza, el hartazgo puro. Como a eso de las dos de la mañana, llegué a casa, menos infeliz, pero cierto de que al día siguiente, todo volvería a ser una ilusión en la que ya no puedo vivir.




520. ¿Todo de acuerdo al plan? Ne.

Gratitud. Gracias mi Paco, gracias mi Gil, por su paciencia y sus palabras sabias. Pensé que me iba a ir mucho peor con unas activida...