lunes, 29 de febrero de 2016

La frase del día.

Aprenda a confiar.

Inventarios y andamios.

Poquito antes de las tres de la tarde de ayer y muy cansado, cerré el negocio de mis padres para no volver durante el resto del día. No comí al llegar. Busqué una mercancía que faltaba, revisé el calentador de agua (caro artefacto de gas L.P.) y me encerré en mi recámara. Prendí la televisión.
Como a eso de las cuatro y media me tomé una coca cola zero y sería por eso que no pude dormir un poco. Para las siete de la tarde-noche me comí uno de los mejores sándwiches de sardinas que he probado jamás. El tiempo transcurrió viendo una película sobre venganzas, persecuciones y redenciones, con Billy Bob Thornton, Dwayne Johnsson (Faster) y una chica muy guapa que creo haber visto en la serie Californication. Recibí un mensaje de Paco comentando el enigma de la Casa Curutchet (¿cómo harían esos prefabricados?) y ya no presté tanta atención al televisor. Tampoco pude sujetar mi libro (el único) de Norman Mailer más de un minuto. Apagué mis luces después de las once de la noche y me desperté con un vistazo a una película (creo que se llama El Mejor Año) del Maestro Steve Martin, Owen Wilson y Jack Black, que veré completa alguna vez.
Pero hoy me siento mucho mejor.
 

sábado, 27 de febrero de 2016

Territorios y desesperanza.

Pierdo ante las promesas.
 
A un tris de que me venciera el cansancio este sábado pesado. Hablé con Paco. Recordé mi experiencia en la escuela Arte, A.C. y mi incredulidad primero y mi resignación después cuando vi la noticia de que  fue adquirida, comprada pues, por el Tecnológico de Monterrey. Una historia familiar detrás.
Ya más tarde, me entretengo con unas gorditas de papa, en cuadros unas, en puré las otras, calentadas en microondas, con el sonido de la lluvia a la que le doy la espalda en la cocina, con el recuerdo de la casa Curutchet en Buenos Aires, diseñada por Le Corbusier, que veo una y otra vez y no termino de entender al cien por ciento, creyendo que tal vez ese sea el sentido de la arquitectura ultramoderna.
El tiempo pasa, algunas cosas salieron mal hoy, me intriga, pero no debiera perder la esperanza.
Tengo deseos pero no terminan de llegar. No cristalizan. Tal vez entre ellos, regresar un día a la Escuela Arte, A.C del Tecnológico de Monterrey, y volverme a sentar en uno de sus rodetes de piedra, a la sombra de un árbol enorme que me proteja del inclemente sol regiomontano, al que me acerca el Cerro del Obispado. Tal vez apurarle a mi lectura de Louis Pauwels y Jacques Bergier, ser más tolerante con el cinismo sin límite de Manlio Fabio Beltrones, de Miguel Mancera, de Xóchitl Gálvez. En cualquier otro país esa gentuza no tendría cabida en el servicio público, aquí sí y es lo que no termino de entender de México, será igual que con la arquitectura ultramoderna, es el sentido que no le encuentro tampoco a este país en que me tocó vivir.
Se acaba el tiempo y de todos modos tengo que esperar.
Gracias.
 

jueves, 25 de febrero de 2016

El sueño y el frío.

Una noche para la memoria. Un miércoles muy frío en Ciudad Valles. Recibí una llamada de Pedro, cliente, y después amigo. Quedamos en vernos afuera de la casa de mis padres, como a eso de las ocho y media de la noche para tomarnos un café. Pedro me dijo que iba a avisarle a Juan José, otro amigo y después cliente. Los tres llegamos a la cafetería La Fundación, sobre Calle Juárez. La segunda vez que visito ese lugar desde 2009. A las diez y treinta de la noche, cuando el local ya estaba cerrado nos retiramos y Pedro y Juan José fueron a dejarme a mi casa, obligado pues sus vehículos estaban frente a ésta.
Habrá detalles que comentaré después de esta reunión casi sin planear, pues poco antes le había dicho a Marco vía SMS que ya me iba a dormir después de un martes muy cansado. Habrá algunos hechos que me callaré para siempre. Por lo pronto diré que cuando llegué a casa, todavía leí el resto de un cuento sobre milagros y enfermedad, del escritor Stephen King, vi un poquito de televisión, y me fui a dormir con la sensación de que las dos tazas de café que me tomé esa noche, me cayeron muy bien.
Gracias.

martes, 23 de febrero de 2016

Lo que no sabía.

Lo que a veces pensamos es una certeza, resulta que no lo es.
Es que una vez una chica, que por cierto tengo varios años de no ver, me dijo que José José había ganado el festival de la OTI (organización de las telecomunicaciones de Iberoamérica) con la canción "El Triste" a la edad de 20 años. Corría el año de 1970.
Resulta que el festival de la OTI no empezó sino hasta 1972. En 1970 se celebró el Festival de la Canción Latina. Y José José tenía veintidós años de edad. Todavía un chiquillo pero no de veinte.
Una y otra vez he visto el video, y nunca he dejado de sentir una profunda emoción. Veo las caras de Angélica María, Marco Antonio Muñiz, la euforia apenas escondida por el tabaco, de Alberto Vázquez, la gente que se acerca a ovacionar al Príncipe de la Canción.
Y lo que realmente pasó hace ya tantos años fue que no ganó. Quedó en tercer lugar, lo que para un certamen de ese nivel es un resultado supremo. Pero no ganó. Una y otra vez leí la información, apenas anoche, dentro de un breve paréntesis de las actividades de mi sueño académico. Es que la información es precisamente para eso, para confirmarse, no para aceptarse.

Gracias.

viernes, 19 de febrero de 2016

Deseos, experiencias, imaginaciones.

Una buena noticia, la celebración de la Feria del Libro en el Palacio de Minería, escenario inmejorable para ese gran evento. De repente quisiera ver un stand dedicado a la teoría de sistemas, ver ejemplares de Peter Senge y de Russell Ackoff en orden cronológico, una edición comentada de "La Meta" de Goldratt, una guía rápida de modelos así del tipo de Stafford-Beer y su aplicación práctica, un prototipo de libro de texto como asignatura obligatoria, tal vez. 

El martes me llamó por celular B. Tenía mucho tiempo que no sabía de ella. Ocupaba un plano oficial. Yo accedí con gusto, pero con incertidumbre, ante los hechos que han ensombrecido mi relación con el Ayuntamiento, esperando que ésta mejore. B. es Arquitecta, y es un año mayor que yo. Nos conocemos desde niños, y a pesar de ello, creo que en esa etapa nunca intercambiamos palabra. En el colegio de monjas donde estudié y me esforcé hasta lo indecible por sacar buenas calificaciones que me redituaron una beca de Excelencia en el TEC (sí, misión complicada pero cumplida), B. formaba parte del grupo de las niñas más bonitas del colegio, que ya era mucho decir, pues era en ese entonces la institución privada más cara de la ciudad. Eran B., Anilú, Romina, Cathy, Diana, Sandra, Daniela, y otras que ya no recuerdo. Yo estaba convencido que el tiempo no iba a pasar nunca,  de que la mejor película de todos los tiempos, o al menos, el gran filme americano,  iba a ser definitivamente "El Guardaespaldas" de Whitney Houston y Kevin Costner. De que la canción que nunca iban a dejar de tocar en la radio era "please don´t go" de KWS o Double You. Igual con Christian Castro y "No podrás".
El jueves comencé a dibujar el plano arquitectónico a las cuatro en punto de la madrugada. No pude hacerlo antes y no sabré decir por qué. Cansancio, hartazgo, miedo al rechazo de parte de Obras Públicas Municipales, una situación que lleva ya cuatro años, y luego que por qué me quiero ir de la ciudad.
El trabajo fue entregado en el negocio de mis padres como a eso de las diez de la mañana. B. impecable, en pantalón de mezclilla y una blusa de manga larga muy juvenil. Ella no se bajó de la ventanilla de su camioneta, impecable también, y casi tan bonita como ella. Hoy B. tiene 39 años, nos conocemos desde niños y los cumplidos no valen por ese hecho, pues casi casi la considero como familia, no puedo verla de otro modo. Es que ya son muchos años. Los 600 pesos que me pagó me cayeron muy bien. Ya sé que otro arquitecto hubiera cobrado al menos 1,800 pesos aquí en esta ciudad. Y que en otra al menos 7,000. Pero estamos en Ciudad Valles, estimo a B., sentí mucho miedo de hacer ese trabajo, me inmovilizó mi rabia hacia los malos tratos que desde hace cuatro años vengo recibiendo de Obras Públicas Municipales, y pues no hay más chamba y ya no sé qué estoy haciendo.

La realidad alternativa.

Estoy entre luchar por una redención que empiezo a asomarse, e imaginar mis deseos, que no sé si se valga. Un reencuentro entre Jerry Seinfeld, Cosmo Kramer, Elaine, y George. En una película o un episodio especial de televisión. 
Quiero tomarme un café americano y una rebanada de pastel con Marcelo, en Monterrey, y platicar sobre arquitectura, la chamba, los maestros, y sentirme tranquilo y relajado, en medio de una apacible intranquilidad. Y después irme a encerrar a un hotel en la avenida Garza Sada.
Quiero ver por enésima vez la película "Clear and present danger" con Harrison Ford, y pensar en el idealismo, hacer lo correcto, poner la verdad por encima de todo.
Quiero ir al puerto de Tampico, pasearme por la zona centro y comprar pan de dulce en una de sus panaderías, y regresar en autobús a Ciudad Valles antes que anochezca.
Quiero ganar un poquito más de dinero como Arquitecto, y saber cómo hacerle, porque ser proactivo y pensar en términos de sistemas ya vi que no es suficiente.

Gracias.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Una tarde, tarde.

Ya he dicho que en mi ciudad el comercio cierra los martes, costumbre antediluviana. De paso comento que los domingos es el día de tianguis, cuando los vendedores de lugares cercanos llegan a instalarse y ofrecer sus productos, como flores, tamalitos de frijol, lomo de puerco y quién sabe qué ingredientes más, artesanías nada económicas, nopalitos, mazorcas, y a veces, una gran variedad de Cd's y Dvd's presuntamente piratas. Bonitos y vivos los domingos aquí en Ciudad Valles.
Pero ayer fue martes, el día, o el medio día, en que el comercio cierra. Fui a hacer un pago a un proveedor del negocio de mis padres, luego un pago propio de mi número de Telcel, regreso a comer, a descansar porque se vale, y en el canal Sony la película Clueless de Alicia Silverstone, Paul Rudd, Brittany Murphy y la diosa Stacey Dash. Faldas escocesas, celulares, música ska en todo su esplendor, sutiles referencias a la película Espartaco, un libro de Burroughs, caminos que no llevarían a ningún lado a Cher Horowitz en su relación con el impecable joven Christian,  y apenas ayer, apenas, después de haberla visto un millón de veces, referencias al consumo de drogas, sí, aunque usted no lo crea y sumo una decepción más a mi lista, y veo que no he perdido del todo mi inocencia, lo cual es preocupante en estos días y tendré que irme con cuidado.

Vuelta a otro banco a hacer otro trámite más. Mi primera impresión, chicas muy guapas vestidas de azul marino. A eso de las cuatro de la tarde, a enclaustrarme y trabajar un poco en otros asuntos.
Como a eso de las 7, recibí una visita de Román, pues me trajo a firmar unos planos no arquitectónicos, sino urbanos. Platicamos y se despidió menos de cinco minutos después. 

Historias de la realidad alternativa.

Próximamente, gracias.

domingo, 14 de febrero de 2016

Adulto. Y luego...

Veo a Leonardo DiCaprio ganar un premio Bafta. Los rasgos de la adultez se le han venido encima muy rápido, como si la transformación de adolescente al hombre que es hoy hubiera sido en unas semanas o días. Es que a mí, en lo personal, me parece que fue hace unas semanas o días en que era el actor de "Romeo y Julieta" al lado de la hermosa y angelical Claire Danes, o el de "La Playa", al lado de la hermosa y ¿desaparecida? Virginie Ledoyen. ¿Quién era él? Alguien muy joven, y así lo recordaba. Y parecía que la juventud no se iba a acabar nunca.
Hoy Don Leonardo tiene en sus manos el equivalente británico al Oscar. Y lo veo, porque no lo vi en ningún otro lugar que no fuera o "Romeo y Julieta", ese paseo increíble y vertiginoso por la Ciudad de México y sus edificios que cada día están más bellos, o en "La Playa" que es una de esas tantas historias que no terminaré de ver nunca porque honestamente no tengo tiempo de entender, cuyo único deleite personal, será haber visto por primera y última vez a una cara tan hermosa como la de Virginie Ledoyen.
Y hoy Leonardo es otro, un actor maduro y consolidado. Y en parte me hace pensar el señor DiCaprio, porque si bien él es tres años mayor que yo, no estamos tan distantes en el tiempo. Veo que ya no son los días de "Romeo y Julieta" ni de "La Playa". Veo que él tiene en sus manos un Bafta. Y veo que yo, no tengo nada aún, nada más que mucho camino que recorrer, el camino que no vi que ha caminado el señor (sí, señor) DiCaprio para llegar donde está.
 
Gracias.

viernes, 12 de febrero de 2016

Viernes de visitas, reflexiones, pendientes.

A recibir con aprecio y hospitalidad al Soberano del Estado Vaticano, Francisco I. Bienvenido a México. Sean estos días de cuaresma y su excelentísima visita, ocasión para reflexionar, que no festejar ni justificar nuestros errores como sociedad y país.

Sorpresas, narraciones.

No he terminado de leer el libro completo. Pero estoy convencido, de alguna manera, que "Tarde de Graduación" es el mejor cuento de la fascinante publicación "Después del Anochecer" del Maestro Stephen King, de la editorial Random House, y que tal vez no lea un mejor relato en lo que me quede de vida como lector.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Uno más.

Para Fernando Belaunzarán, con aprecio.

Me dolió lo de ayer, pero fue necesario, una suerte de catarsis personal. Luego de una fuerte y obligada afirmación con una persona muy cercana a mí, que me explicó sobre rutinas que hay que seguir en la profesión, decidí llevar un expediente de muchas hojas con el solicitante, y rechazarlo de plano.
Regresando a las rutinas que hay que seguir, una de ellas es la del anticipo y la cantidad que se va a cobrar. Distracciones que lo explican evitaron tratarlo antes, cuando ya había pasado bastante tiempo. Es eso, el paso del tiempo, lo que complica mucho las cosas.
En una ocasión no pedí anticipo y pasó un año, sí, un año para que el cliente regresara, con una frescura sin igual.
 
La lección tendrá que servirme, pues ya no se puede seguir así, menos en un entorno donde como que no se ve mucho interés de la gente que requiere los servicios. Entonces eso tendré que ponerlo yo. La ley de si no hay anticipo aumenta la probabilidad, de manera exponencial, de que lo dejen colgado a uno, aplica aquí, y siempre.
Entonces ya quedamos, por el bien de la profesión, porque si no lo arreglamos nosotros entonces ¿quién? y está en juego la viabilidad del sistema, por falta de recursos.
Gracias.

sábado, 6 de febrero de 2016

Legados.

Largo el camino hacia mi redención personal. Tendré que leer muchas veces a Russell L. Ackoff, la biografía de Lee Iacocca (la tenía y la regalé, y pues...). Pero ya me lo dijo uno de mis maestros, tienes que ver mucho, más que leer mucho, aunque esto último no me hará daño. Mis obsesiones personales se suplen una y otra vez y a veces da miedo. Espero, para tener un rato para contemplar.
 
Imágenes.
 
Anoche vi en Azteca Trece un largo tramo de un reportaje-documental sobre Maquío, el ingeniero Manuel Jesús Clouthier, distinguido alumno del TEC, él sí. Testimonios de Luis Felipe Bravo Mena, Jesús González Schmall, Vicente Fox. Faltaron Emilio Goicochea Luna y Francisco Barrio. Dos cosas que me sorprendieron. Primero la voz y el discurso de un hombre auténtico, muy preparado, y sobre todo convencido. La segunda las multitudes que llenaban plazas y calles para recibirlo, verlo, y también por qué no, para oponerse y protestar contra un gobierno corrupto, ineficaz y antidemocrático. Las imágenes y los discursos de José López Portillo, el criollo que se sentía noble español gobernando un feudo, y los errores en política económica. Un diminuto Carlos Salinas en campaña, trepado en combis sin techo y bajando y subiendo de autobuses Dina (quién lo viera después en camionetas Mercedes Benz), y un inexistente Miguel de la Madrid, cómo si no hubiera hecho daño.
Lo que sí recuerdo es la cobertura de Televisa y Jacobo en la campaña electoral de 1988. La semiótica y la consigna. Ridiculizar a Rosario Ibarra. Minimizar a Cuauhtémoc Cárdenas. Cobertura cuasitotal y preferencial a Salinas.
 
Una vez, a mi corta edad, vi a Maquío en una nota de Jacobo. Sentado detrás de una mesa de lámina, bajo el techo de un pobre local, el close up a su barba, su camisa desabotonada, y la voz en off del anchor man de la televisora narrando alguna visita a un pequeño pueblo del sur. Y nada, nunca, nada, de las multitudes y los discursos apasionados, auténticos y convencidos del candidato del PAN, en ciudades como Juárez, San Luis Potosí, Guadalajara, Zapopan, León o Mérida, donde ganó el sinaloense aguerrido y harto, pero también inteligente, propositivo, carismático, con fe en sí mismo y en un futuro sin mentiras y sin raterías.
 
Algún día espero ver una película sobre la vida, la trayectoria y la campaña política, en cobertura total, de Manuel J. Clouthier. Y va mi deseo de que lo interprete el gran actor Jesús Ochoa.
 
Y espero que por estas palabras nadie me tache de panista. A mí, que me tachen de honesto, trabajador, serio, responsable, íntegro y sobre todo, competente y competitivo en mi humilde área de conocimiento.
 
 

viernes, 5 de febrero de 2016

Ya veremos.

El que viene no es un Superbowl más. El número 50, la versión de Oro. Esperando ver algún político mexicano, siguiendo la tradición del año pasado instaurada por ya sabemos quiénes, desde ahora hay expectativa. Pues es que cualquier mexicano normal, con sus ahorros, puede ir para allá, ya nos lo dijo el afamado Senador que no pudo ser, pero que es y la disfruta muy pero muy bien, que para eso estudió. Lo que sorprende es que Fox Sports, que transmitió la emisión del año pasado, dado que Televisa y Tv Azteca se limitaron a narrar o francamente traducir, conocía muy bien a los personajes de la política mexicana. ¿Entonces los habrán visto en otro país, Colombia, Argentina, Ecuador, etcétera, con la transmisión enlazada? No lo sé.
Lo que sí es que superar a Katie Perry estará muy, muy difícil, para Beyoncé, Coldplay y Bruno Mars.
Los Broncos de Denver se enfrentan a las Panteras de Carolina (del Norte).
Por lo pronto, el Chico TEC ya está llegando en el avión al estado de California. El juego se celebrará en el Levi's Stadium de Santa Clara (¿dónde está esa cosa?) a una hora de San Francisco, California, por carretera para mayor ubicación.
Dos ciudades que me hacen pensar en dos personajes: San Francisco y Santa Clara de Asís, seguidora del primero. No hay casualidades y los nombres de estas ciudades californianas deben ser herencia de las misiones jesuitas en aquellos lugares ya no tan lejanos. Y pensar que el Obispo de Roma también se llama Francisco y también es jesuita.
Pa su, como diría mi amigo Paco.
En fin, yo me voy a ver si está abierta la cenaduría Doña Chu, para acostarme con un vasito de maicena, pensando en que algún día la fortuna me sonreirá y podré ir al SuperBowl, como desde hace muchos años van el chico TEC, y las licenciadas Jill y Ludwika (¿cada quién por su lado?) como una cosa normal, que cualquier mexicano hace. Y luego van allá y se sienten sumamente felices porque les dijeron en la aduana que ellos, por su físico y su manera de vestir, ni mexicanos parecen (¿entonces cómo son los mexicanos, como escribió Federico Reyes Heroles en su novela Noche Tibia, que trata el particular tema?)

Y que conste que no he dicho que cuál TEC ¿eh?

jueves, 4 de febrero de 2016

¿En dónde?

Pues no he encontrado cd's en blanco con su sobre, para respaldar algunos archivos. Mala estrategia crear un expediente con un CD de respaldo para cada cliente, in-factible y muy caro.
Espero que no llegue a pasar lo de los diskettes porque mientras no bajen de precio las memorias no se ve otra alternativa al respaldo digital.
Será que tendré que ir a Office Depot, que no sé si acabó con la pulverización de los servicios de cómputo en la ciudad, pero si acaso fue la causa también se generó una nueva necesidad: Ya no hay ciber cafés, pero las papelerías y los super no terminan de absorber los productos y servicios de éstos, y la megatienda está muy lejos de aquí.
Entonces...

martes, 2 de febrero de 2016

Todo se complica.


Resignado a esperar.

Sin duda el virus del Zika es peor que el virus de la banda Sinaloa-duranguense-regiotexana, y ambos tendrán que ser declarados algún día, asunto de seguridad nacional, porque comprometen la salud pública.
Muy lejanos los días en que en la radio la programación incluía los éxitos de Mercurio, Kabah, Eros Ramazotti, Gloria Aura, RBD, Fey,  Laura Pausini, Magneto, Coda, Zoé, etcétera, con sus melodías sencillas, que nos brindaban ánimo y buena energía para llenar los días.
Hoy, la música que se escucha desde temprano en la mañana hasta el ocaso, con sus mensajes de violencia, infidelidad en el matrimonio, y promoción abierta del alcohol y la droga, las fiestas sin fin y los bienes materiales, es la única alternativa. Y no me espanto, pero me molesta. Este take over silencioso del mal gusto en su peor nivel, parece ser el destino de la radio y los videos musicales. Hoy por hoy, los bandeños son invitados especiales en todos los espacios, las nuevas estrellas, los nuevos mensajeros, no de paz y esperanza, sino de alcoholismo, maltrato a la mujer, mal gusto y grosería.
No es ser mojigato, ni hipócrita. Pero México vive un deterioro real en todos los niveles y la música que nos obligan a escuchar las estaciones de radio un día tras otro, no ayuda para nada.
Vuelvo una y otra vez al legado de James Ellroy.
Entendamos que la sociedad, siempre, ha tenido rasgos sombríos, siempre.
Solamente que antes eran más difíciles de encontrar y qué bueno. Hoy nuestras reglas de convivencia están al límite. Hay que renovar la cortesía, la esperanza, el buen ánimo, y esas disonancias que vienen de Durangosinaloa y Monterreytexas todo lo echan a perder.
 
Gracias.
 
¿Dónde está?
 
Su última aparición, al parecer como Productora. Somos muchos quienes la extrañamos, no estoy solo.
 
 
 

661. Sábado 16 de 12 de 2017.

La falta de malicia ha sido el origen de la mayoría de mis derrotas. La desgracia me sigue y ya me alcanza. Terrible la historia de la infa...