lunes, 23 de noviembre de 2015

Me levanto y lo primero que veo.

Pagué a dos proveedores en el negocio de mis padres. Sin mucha emoción y pensando en mi sueño académico. Nada perdido (sin pesimismo pero con preocupación), hoy veo que sí está disponible el libro de mi curso, y que sí se pudo (sí, carajo, sí se pudo) entregar la segunda actividad del mismo.
 
Luego fui a pagar el cablemás, y se da uno cuenta de lo lento del servicio, de que ya es un hecho que será siempre malo.
Dos lecciones del día: que lo de ser proactivo no es broma y que siempre hay áreas de oportunidad, y eso, aplicado al negocio. Segunda, que ya escuché de boca de una conductora del telediario de la TVE, el término Daesh en lugar de "Estado Islámico". Yo muevo la cabeza y no digo nada, nomás pienso que eso es pasarse de chocante, al menos, y que tal vez, y lo dejo como un pensamiento malicioso, tal vez nada más,  los periodistas europeos ya dejaron la objetividad y se embarcaron en una lucha ideológica y ahora sí no sabría qué comentar.
 
Y por enésima vez, me aferro a la memoria, a la materia que es memoria y presencia, y ya no sé a que más aferrarme, y estoy volviendo a leer Réquiem por Brown, de Ellroy. No me queda nada más. Ni una retransmisión de Point Break, ni un capítulo de Buffy la Cazavampiros, ni Felicity, ni de Mad About You. Caray.
 
Gracias.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

595. Martes, 25, 07, 2017.

Todavía seguimos esperando la comunicación de Lalo Bendeck Cordero, quien se encuentra en algún lugar de Almería, España, colaborando en el...