lunes, 26 de octubre de 2015

Mis circunstancias.

¿Me puedo convencer que estoy en una situación privilegiada? ¿Acaso el arreglo actual de cosas, y es algo que ya discutí y pensé, está hecho para que todo sea perfecto, si no, al menos bien?
Quiero pensar que sí, pero he de irme con mucho, mucho cuidado.
¿En dónde está el logro de nuestra grandeza? ¿Cómo saber si llegaremos? La solución, en principio, puede ser el trabajo arduo y la convicción.
La convicción pues, puede ser la salida, o la entrada a una situación distinta.
Esta entrada no estará terminada nunca, falta algo. Y no sé, trabajar más, pensar y hacer.

Una buena dosis de energía espiritual.

Hoy saludé a Óscar, buen amigo de los tiempos del TEC. Recuerdo con cariño a Eliud, Gil y Ana Carolina, de la materia de ingeniería de productividad. Nada de lo que hice antes se pareció a un aprendizaje de ese calibre. Lo guardaré con todo mi corazón. Lo malo fue que poco volví a saber de ellos, y es que en la vida cada quien tiene la obligación o libertad, de tomar su camino. Ni hablar.

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