miércoles, 4 de febrero de 2015

A propósito.


Con mucho interés recibí la noticia del escritor y analista político Raphael De la Madrid, sobre la publicación de su nuevo libro "El Mirreynato". En entrevista con Carmen Aristegui, De la Madrid habla de los ingredientes del Mirreynato: corrupción, opacidad, impunidad. También tiene un lado de entretenimiento: el mirrey emblemático es el famoso Javi, de la película Nosotros Los Nobles, o expresiones tales como "este lugar parece de Mirrey", etcétera.

Entonces le comento a Paco, que puede haber un buen nicho de mercado entre los múltiples mirreyes que habitan en nuestro México, país que ostenta la denominación de origen.
De repente se pueden sacar al mercado unas playera de cuello polo, con un emblema en letras gigantes donde se lea MIRREY. Encima, del lado izquierdo del pecho, el logotipo estilizado del TEC, Anahuác, Ibero, Harvard, todos juntitos simbolizando la unión fraternal entre universidades. 
Total, ya lo dijo el reconocido escritor, los mirreyes van a la universidad, no a tener conocimientos, sino a tener conocidos. La mala ortografía como dijo Dickie, en la película "El talentoso señor Ripley" es un derecho que viene de tener una educación de primera, así lo plantea el mirrey gringo que fue a Princeton.

Pero luego los peligros están a la vista. ¿Qué tal si sacamos a la venta las playeras y se venden muy bien? Hasta ahí nada malo. Pero y qué tal si las compra un tipo de ésos estilo "El Cepillo" de Guerreros Unidos. Por eso, la campaña de mercadotecnia debe ser muy puntual. Un chico estilo One Direction, el ventilador aventando la brisa marina, sonrisa perfecta y a su lado una nena estilo la Camarada Jill (Paco sabe de quién hablo) y al pie del anuncio de televisión un letrero que dice "Moda sólo para...Mirrey".


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616. Viernes 22 de 09 2017.

Gracias, arquitecto Baldemar Estrada. Gracias, Paco, gracias Gilberto. No me dejen solo por favor. Se puede. Sí se puede. Sigo luchan...