miércoles, 16 de abril de 2014

Semana de reflexión.


Monterrey, Nuevo León.
 
Semana de reflexión para el Chico TEC. Sentado en flor de loto, atendiendo con esmero las clases de Yoga de su maestra-instructora que viene de Dinamarca y con estudios en el Tíbet, a quien sus compañeras llaman Miss, él la llama Ilse, Ingritt, o como se llame. Descuento especial de la colegiatura, que obvio se cobra en dólares, a egresados del TEC. El paisaje que se ve por la bonita y monumental ventana del blanco salón de clases,  es un jardín, igual de lindo que el del fondo de pantalla de Windows XP. Qué bonito es salir del TEC, piensa el Chico TEC en sus clases de Yoga que contribuyen a esta semana de reflexión espiritual.
 
Mientras el chico de la UNI está en Soriana. En Monterrey se anuncia un recorte de agua en la mayor parte de la ciudad, igual que cada año en semana santa.  Mientras hace fila,  carga el garrafón del agua ciel. Así es cada semana santa, piensa el chico de la UNI, y mira a su alrededor. El Soriana lleno. Mucha gente en shorts, bermudas, camisetas, playeras, y no sabe a qué viene tanta gente a Monterrey, qué le ven a una ciudad tan fea, aunque la anuncie el charolastra García Bernal.
 
Ciudad Valles, S.L.P.
 
Ayer me enteré de la muerte de Abel, que fue fundador y encargado de la Fonda Bar Santa FE, en el Hotel Misión. Abel fue el creador de un concepto muy mexicano y bohemio en uno de los lugares más bonitos de la ciudad. Hoy ya no están las fotos con motivos de la Revolución Mexicana, ni se sirven las marcas Pepsi y Cuauhtémoc Moctezuma. Ya no está el mobiliario ni la mantelería multicolor, ni las cortinas con patrones más que mexicanos, étnicos, que daban privacidad a las mesas que daban al Boulevard México Laredo.  
 
Queda el nombre de ese lugar y el bonito recuerdo de un amigo a quien tengo que mencionar.
 
Abel, que me acompañaba durante minutos, a veces horas, sentado conmigo cuando iba solo, para variar, a ese lindo lugar.
Nuestras pláticas iban desde la aplicación de la norma ISO:9001, hasta las encuestas de servicio a clientes, los alimentos, la Pepsi Light con hielo, que sabía mejor que la Diet Coke (hace diez años así se llamaba en México).
 
Jamás imagina uno que va a perder a sus amigos tan pronto. Siempre es muy pronto para perder a un amigo, para que se nos adelante.

jueves, 10 de abril de 2014

Relativo, todo es relativo.


Uno de mis muchos errores, (es que me dirán que somos humanos) es maravillarme ante los prodigios, igual que el protagonista de El Peregrino, de Coelho, libro que tuvo que esperar muchos años y un largo proceso de despojarme de esos prejuicios que no acabo de desterrar. Sí, me maravillo ante las cosas que a veces vivo, que a veces padezco. El verbo maravillarse, implica también, acomplejarme, traumarme, ofenderme. Prodigio significa algo bueno, o una mala racha, o un suceso que no tuvo la interpretación adecuada. Igual que en la novela, a veces me paralizo, a veces me maravillo, sí, a veces me ofusco.
Un sueño muy extraño donde estoy debajo de una palapa que tenía más de un año que no visitaba. 
Algunas risas, todas de la misma mujer joven que no puedo ver. Yo empiezo a sentirme incómodo detrás de la barra. Hay mucha gente joven a mi alrededor. Ellos con camisas de cuadros de mangas largas. Yo con una playera de cuello redondo, deslavada, en el calor de la noche. Las chicas con camisas blancas con rayas negras o azules, tal vez playeras de cuello polo. Salgo al claro de la noche, a casa. Despierto y veo la hora. Madrugada. Ya no dormiré.

593. Entradas. Sáb. 22 07 2017.

Veo en el periódico El Norte de Monterrey una nota donde el director del Metro, a propósito de una chica que filman colgada de uno de los v...