sábado, 30 de marzo de 2013

La ( i n d i s p e n s a b l e ) comparación.



Estos meses, febrero, marzo, han sido malos, áridos, tormentosos, desesperantes,  en términos de trabajo como arquitecto.  Me pregunto una y otra vez ¿Qué estoy haciendo mal? ¿acaso es necesario culpar a ese ente invisible que mis mayores llaman, desde que tengo uso de razón, La Situación? Obviamente la situación económica de nuestro México. Debieras ver que tan mal está la situación. Debemos esperar a que mejore la situación. Vieras (y cómo es posible no verla) como esta la situación. Mientras tanto, la playa Miramar de Tampico, Tamaulipas, recibió la visita de trece mil turistas nacionales y extranjeros este viernes de Semana Santa. Acapulco tiene una tasa de ocupación hotelera del 96 por ciento. En Ciudad Valles, autos y más autos pasan las calles de la Zona Centro, con placas del Estado de México, Tamaulipas, Distrito Federal, un vehículo tipo Pick up con un emblema del Gobierno del Estado de Veracruz, lleno de "chiquillos", conduciendo un señor acompañado de una señora (vendrían a pasear o en plan de trabajo en algún poco conocido esquema de colaboración de ambos gobiernos estatales no lo sé).  Luego entonces, la situación está malísima según no dejo de escuchar pero...
Al menos en mi profesión no he tenido encargos y pienso ¿Qué hacer? Y la indispensable comparación. ¿Cómo la están pasando los arquitectos en Estados Unidos?

Recién encontré el blog de un arquitecto desempleado  de nombre Michael Masengarb, que presume dos títulos profesionales , (did the right thing), su lucha por colocarse en alguna firma de arquitectura, su convivencia con la Televisión (así con mayúsculas). Y es que desde la crisis financiera de 2008 los que han sufrido especialmente en Estados Unidos son los arquitectos, debido a que dicha crisis pegó fuerte en el área inmobiliaria, de bienes raíces, construcción de vivienda, lo que ocasionó que una carrera que aparenta ser de mucho glamour y dinero, (imagen que indebidamente se arrastra desde hace muchos años) sea el equivalente de tiempos difíciles, en el mejor de los casos, un sueldo inestable y muy mal pagado en comparación con otras profesiones del vecino país del norte.
Me es indispensable pensar en Estados Unidos. Busco la razón. ¿Por qué son nuestros vecinos? ¿Por qué son nuestro primer socio comercial? ¿Por el cine, la televisión, la moda que invaden los espacios de nuestra vida diaria?
¿Cómo la estarán pasando los arquitectos en los Estados Unidos de América?
En una plática que sostuve hace unos dos años, más o menos, salió a la luz el libro "México, Tierra de Volcanes", del historiador norteamericano Joseph H. L. Schlarman. Según contó amenamente mi interlocutor, en la obra aparece una historia de una desgranadora de maíz que un industrioso agricultor mexicano importa de los Estados Unidos, vendida hábilmente por un empresario gringo. Al llegar la enorme máquina, pasando, me imagino, los permisos aduanales, pago de impuestos, fletes, etc., nuestro agricultor la echó a andar. Cual sería su sorpresa que la máquina se averió al poco tiempo de trabajar. Después de ser revisada por algún técnico especializado, la conclusión fue que el diseño mecánico estaba hecho para procesar un tipo de grano de menor diámetro para el que se quería hacerla trabajar, que es un tipo de planta que aquí no se cultivaba a diferencia del vecino país.
La conclusión literal que da el autor es esta, y muy cierta, según la experiencia que podamos tener , siendo cuestión de pensarlo un poco.
Las cosas que funcionan en Estados Unidos, no necesariamente funcionan en México.
Y sin embargo no dejo de pensar , no puedo, en cómo la estará pasando un arquitecto en Estados Unidos, si puede pasarme algún consejo para tener más trabajo, ganar más dinero, sentirme más satisfecho con lo que soy.
Al igual que Míster Michael Masengarb, poseo dos títulos universitarios, ambos del Tecnológico de Monterrey.

Igual y las recetas que un arquitecto de allá pueda darme, no necesariamente apliquen aquí.
Habrá que esperar, ojalá no tanto.
E s p e r a r.
Muchas gracias.

viernes, 29 de marzo de 2013

El ejercicio es libre.

¿Está el arquitecto?




Esa pregunta viene y viene cada vez que entran al negocio de mis padres y preguntan por mí. ¿Se encuentra el arquitecto? Oiga, disculpe, ¿y el arquitecto? Leí en otro blog cuyo vínculo aparece a la derecha de esta página, de la autoría de "Mile High Pixie" (muy interesante por cierto y con muchas entradas, espero poder llegar a ese nivel) que los arquitectos son como los alcohólicos. Es algo que siempre vas a ser, aunque no lo practiques. Allá va el arquitecto, llego a escuchar a mis espaldas en la zona centro de mi Ciudad Valles, con cierta frecuencia, ese centro muy rico y vivo, con sus problemas, carencias y cualidades, que es mi hábitat y del que escribiré en las ocasiones que vienen. 
Ejerzo mi carrera de forma libre y aunque tengo otras ocupaciones, arquitecto es lo que soy y de lo que no podré desligarme nunca, aunque llegue a abandonar la arquitectura, a lo que me he visto tentado en más de una vez, a la que una y otra vez regreso.
Soy libre como arquitecto, de horarios, compromisos, contratos, juntas. Libre de oficinas, de escritorios (trabajo en casa en un espacio en mi habitación).
Este blog es un regalo que me estoy haciendo, a los 36 años de edad que voy a cumplir este martes 2 de abril, un alto en el camino que me veo forzado a hacer. No me siento satisfecho con lo que he logrado a esta edad. Como parte de la Generación X global (que nació a principios de los años 70 y 80 y que rompió con evidencia estadística la idea de que las generaciones venideras lograrían más económicamente que la anterior), y en México, me siento parte de la generación del 88, la que creció en ese año parteaguas de la historia de nuestro país (un año de elecciones presidenciales, en que la esperanza se renueva, pero también los miedos y la incertidumbre).

Gracias a aquellos que se permiten leer esta primer entrada. Hasta pronto.




603. Postales de Almería. Lun-14-08-2017.

En un país como éste es extraño recordar al Instituto Nacional Electoral, la Fepade o al TEE, las cuotas del IMSS-Infonavit, la fila de las...