domingo, 30 de junio de 2013

Otro fin de semana.


Otra mala sesión. Me enteré por él mismo, que Israel, barman del Santa Fe, ya se va. Encuentro poca gente. El aire acondicionado estaba muy débil y el calor era insoportable. Lo que me desaburrió un poco fue el canal de videos "clásico TV" de Sky. Buenos recuerdos. Los b52 con su Love Shack. Vanilla Ice. Depeche Mode. No puedo olvidar a Take That (parece que Robbie Williams fue integrante de ese grupo, el One Direction de mediados de los 90s).
Una vuelta al Barra Brava. Un mesero que recuerdo del Dubai, que saludé con afecto. Su hermano, conocido también,  está fuera de la ciudad, pero bien, que es lo que importa. Por último al Black Jack. Mucha gente joven. Insoportable el gas de nitrógeno. Mucho calor. Al fondo la voz del DJ que me saluda. El mismo de aquellos años 2009 y 2010 en que frecuenté el bar Dubai, que debió haber durado más tiempo. Hasta parecía que estabas en otra ciudad. Los tres que mencioné líneas arriba no tienen nada extraordinario.
Lo que buscas es una conversación, se vale decir compañía, se vale decir que quieres salirte de la casa un rato, olvidarte de tu profesión de arquitecto, del negocio y de clientes que de repente se ponen pesados. Pero creo que no pienso volver a ninguno de esos tres lugares.
Israel ya se va de Ciudad Valles. ¿Ahora con quién vamos a platicar?
Aparte hay que cuidar la salud, como dijo Enrique Bunbury el "licenciado cantinas" en entrevista a la revista Proceso. Hay que cuidar el dinero. Ya no tengo edad, además.
¿Qué sigue a partir de mañana?
El primer viernes que salgo en muchos meses, muchas semanas, y muy malo además. Mucho calor, apatía y falta de belleza. Falta más belleza, la que vi dos veces en el video "Personal Jesus" de Depeche Mode, en el Santa Fe y luego en el Barra B.
¿Qué sigue? espero que menos calor, más trabajo y más paz interior.

sábado, 22 de junio de 2013

¿Quién guía mis pasos?


Como en las revistas de El Solitario, Jinete sin Fronteras, ¿Quién guía mis pasos, Dios o el diablo? así me sentí esta semana. De repente, cuando todo era tristeza, y cólera, que nubla el pensamiento y es mala, sino la peor consejera, llegó una trabajadora del sector salud (¿enfermera? ¿doctora?) a dejarme un anticipo para un trabajo que espero tener para el lunes. Hoy sábado muy temprano, un contador que conozco desde hace unos ocho años, que se dedica habitualmente a la construcción, en busca de un representante técnico, me pide mi cédula profesional de Arquitecto, para cotejarla ante las autoridades del Estado,  a las ocho y quince de la mañana. Yo llegué al negocio de mis padres poquito más de una hora después con el documento. Y recibí más dinero. Dinero que no esperaba, que le pido, ahora sí a Dios, me de sabiduría para usarlo con mesura y de acuerdo a las prioridades y no gastarlo en cosas que no debiera. a Él le pido, que sea quien guíe mis pasos.
Será gracias a Dios, que evité que la cólera me ganara, que la decepción me venciera y siguiera teniendo esperanza en las cosas y animarme a reflexionar, a ver cómo puedo hacer yo para que esta situación trágica de mi arquitectura personal y profesional sea mejor.

martes, 18 de junio de 2013

Razones para estar feliz, feliz.


Es que estos días sin dinero, sin tiempo, de monotonía y calor, me sucede lo a que los angelinos de la novela de James Ellroy. La mayor parte del tiempo suelo sucumbir ante el malestar y la apatía.
Pero ayer me puse muy contento. Resulta que luego de una semana increíblemente mala, sin mucho dinero, muchos desvelos, dolores de cabeza, indecisiones y recuerdos que quisiera cambiar pero que ya no se puede por la naturaleza misma del tiempo que no se puede detener ni echar para atrás, me sentía muy desanimado. Por instrucciones de mi madre, fui con mucho gusto desde luego, a la tienda Arteli por unas gelatinas y latas de leche evaporada. En la fila para pagar tomé una revista Tv y Novelas. En el centro de la publicación encontré una extensa entrevista a Marisol Mijares. La recuerdo por la telenovela Mujeres Engañadas, donde sale de hermana menor de Anahí, siendo el papá de ambas, si no me equivoco, el gran señor Eric del Castillo. La hermosa Marisol tenía en ese entonces 24 años de edad, y corría el año 2000. ¿Luego que pasó con ella? A mi gusto, una de las caras más bonitas de la televisión en México, merece seguir vigente. Lo poco que rescaté de la entrevista, es que a sus 37 años de edad (uno mayor que yo), la bella muchachita de la televisión está casada, tiene un hijo, y a raíz de un problema de salud que terminó felizmente resuelto, ha dejado las cámaras y en todo su derecho, se ha dedicado a su familia. Las fotografías de la hermosa Mijares, son inmejorables. Pantalón de mezclilla, playera de algodón, poco maquillaje y zapatos blancos de agujetas. Parece y es para mí, la hermosa muchachita de la televisión. Emblema de la generación X, que prolonga la juventud, que se sigue viendo genial y bella.
Parece de 26 y está inmejorable.
Me siento muy feliz, no me faltó razón. Marisol Mijares ha renovado mi esperanza en una vida donde se puede ser feliz, gracias a tantas cosas bonitas, como las muchachitas bonitas, que nos ofrece la vida para admirar y no dejar de echarles flores y más flores. Poema de la televisión, esencia de la Generación X en México, estrella de las telenovelas juveniles, qué bien me has hecho sentir, aunque sea un ratito.

PostScript.

¿Será que hay poca información en el ambiente?
Nunca, lo que hay es cansancio. No me he sentido en mi mejor momento en los últimos días.
Tantas cosas qué ver, tanta música qué escuchar. Tan poco tiempo, la monotonía y el calor que agobian aquí en Ciudad Valles.







616. Viernes 22 de 09 2017.

Gracias, arquitecto Baldemar Estrada. Gracias, Paco, gracias Gilberto. No me dejen solo por favor. Se puede. Sí se puede. Sigo luchan...